Paisajes 2007
Bueno, bueno, como un professioná, haciendo nuevas versiones de viejas canciones. Pero esta canción siempre me ha gustado. La escribí en un momento crítico, cuando, después de casi 10 años, volví a coger la guitarra y a pensar que no era malo tocar la guitarra y cantar, y escribir canciones y tal.
Me encanta esta canción. Es puro pop-rock con un toque inevitable de country. La melodía es potente, las guitarras, son poderosas y bonitas y la letra es, aunque esté mal que yo lo diga, fabulosa. Es, además, muy característica de mi forma de escribir, jugando con las polisemias y exprimiendo los significados no sólo de las palabras, sino de los sintagmas, de las construcciones, de los ritmos del lenguaje. Muchos de los versos tienen doble significado, dependiendo de dónde hagas las pausas, de dónde hagas las concordancias, los enlaces intelectuales de las palabras.
Esta canción debería mezclarla alguien que supiese hacer estas cosas, porque yo soy incapaz. Hay hasta cinco guitarras haciendo cosas distintas todas ellas; un bajo dibujando una melodía maravillosa; piano y órgano tipo Hammond, armónica y voces, muchas voces, como siempre.
La letra, además, es muy larga y tiene una característica muy mía, que últimamente, me esfuerzo en ocultar: los estribillos son sólo musicales y la letra del estribillo no se repite. Voy a escribirla aquí abajo, para que puedas leerla, porque creo que vale la pena. Hay una figura poética recurrente que me cautivó desde que la ideé que es "el paisaje de tu ausencia". Algo realmente hermoso, ¿verdad? Lo que se ve cuando el ser amado no está. Hermoso y tristísimo, claro.
A ver si te gusta. Y si la quieres para ti, pincha el título para bajarlaDespués de tanto tiempo ausente en mi país
me acostumbré a no tenerte para mí
después de todo lo vivido, y lo por vivir,
después de todo eres, sin estar aquí
Todo cuanto tengo es un recuerdo de tu voz
y el paisaje de tu ausencia se hace cada vez mayor
siento tanto miedo, siento tanto miedo
que huyo hacia los montes del dolor
El horizonte lo inventaste para mí
y el desierto en mis brazos floreció
la tundra que mi aliento lento calentó
y el valle donde el río blanco se ocultó
El cielo de tu boca, de luz quise llenar
pero el paisaje de tu ausencia, no se puede abarcar
es tanto el desengaño, y aún me hace tanto daño,
hundido en el mar de tu canción
El paisaje de tu ausencia se ausentó
cuando tu presencia presentó
credenciales que mi amor no se creyó
y así, matando, nació esta canción
tu boca es una isla aislada de sabor
y en tu piel, como en la hierba, me he tumbao,
ti alma es niebla, que nubla mi razón
y mi alma toda es un volcán desesperao
ponte a tiro princesa, que te voy a atacar
y el paisaje de tu ausencia, de ti se va a llenar
ya no siento miedo, ahora sólo tiemblo
de frío en el mar de tu canción
El paisaje de tu ausencia se llenó,
mi ventana, de no verte, se cerró
mi dolor de no tenerte se marchó
y así, marchando, nació esta canción.
No todo es vanidad. No todo. Mira a Lola, mírame a mí, por ejemplo. Lola sigue sonriendo, al otro lado de la sala, mientras lee el emilio que acabo de mandarle. Me gusta ligar con Lola. Se deja. Trae faldas cortísimas, jerseys ajustadísimos y le impresiona oírme hablar. Así que en cuanto le escribí dos cartas se derritió. Dice que uso un lenguaje muy elevado, culto, muy diferente del que usan los demás. Los demás son los jovencitos que la llevan y la traen los fines de semana, los que, me cago en ellos, se acuestan con ella y la divierten.
Soy Maldito Jueves junior, aunque soy ya un hombre mayor. Trabajo en el Departamento de Pedidos de Pomposous Meretrix, Inc., la mayor empresa de Catering Sexual del mundo. No nos dedicamos a la prostitución, no, por dios, lo nuestro es el Cariño Corporativo, un nuevo concepto en servicios auxiliares para la empresa. Imagine que usted, responsable de expansión de una empresa fabricante de componentes para el automóvil organiza una reunión de esas de fin de semana con el departamento de desarrollo de Alfa Romeo. Sabe que están desarrollando un nuevo automóvil, revolucionario, que en todo el sector se comenta que va destrozar el mercado. Usted, su empresa, tiene las escobillas limpiaparabrisas perfectas para ese modelo (y de paso, para el resto de la gama) y necesita cerrar ese acuerdo. Probablemente, su departamento comercial esté formado por personas feas y anodinas, técnicamente muy solventes, pero lastimosamente aburridas, poco dotadas y demasiado inhibidas para lo que este mundo necesita. No se deprima, no, que el departamento de desarrollo de Alfa Romeo. Al lado del suyo, es un cementerio de colgaos. Ellos no tienen que ser nada de eso, basta con que desarrollen bien, y se limitan a eso.
Entonces usted, en lugar de ponerse nervioso bajando los márgenes de beneficio hasta niveles suicidas, llama a Pompososus Meretrix Inc. (PMI), y verá lo que pasa. A cada uno de sus competentes y agresivos vendedores, se le asignarán dos apuestos y simpáticos ayudantes de PMI. Estos ayudantes irán un par de veces a su oficina, para que los vendedores les instruyan en los rudimentos básicos del producto que van a intentar vender.
Una vez instruidos, los ayudantes se mostrarán sumamente receptivos a las sonrisas y miradas de los desarrolladores de Alfa Romeo. Son, todos ellos, expertos en SOO (Sexo Oral Ocasional) y UPMF/UDMF (Una Paja Mientras Firmas/Un Dedo Mientras Firmas). Son simpáticos, complacientes, flexibles, buenos fingidores, resistentes. Mientras usted trata de convencer a la jefa de desarrollo, un apuesto ayudante jugueteará bajo la falda de su interlocutora y esta, sencillamente, querrá terminar pronto para acostarse con nuestro agente.
Esto es el Catering Sexual. Muy distionto de la prostitución, como todo el mundo puede ver.
Lola no es agente. Ni yo, Yo ya he dicho que trabajo en el departamento de pedidos, como Lola, pero de ella no lo había dicho, así que lo voy a decir dentro de poco. Tonteo con Lola, porque ante Lola mi barriga, mi calvicie, mis gafas gruesas y mi estilo, pasadísimo de moda, de vestir, me hacen un ser inofensivo. Y se deja, de vez en cuando, tocar el culete un poco. Lola, no lo había dicho aún, me parece, trabaja en el departamento de pedidos, como yo. Todos quieren a Lola, todos la desean, quiero decir, por eso que he comentado de las faldas y los jerseys. Yo también. Yo tengo a mi favor que trabajo en el mismo departamento que ella, el de pedidos, por cierto, por si no lo había mencionado todavía. Eso, trabajar en el mismo departamento, nos hace, en cierto modo, cómplices, como le gusta decir a Isabel Gemio, cuyo programa le encanta a mi mujer y me tortura los sábados y los domingos por la mañana con sus tontunas. La odio. Las odio, vamos.
No me imagino a Lola un sábado por la mañana oyendo a Isabel Gemio, como yo, mientras paso el aspirador. No, ella estará entre las sábanas de algún príncipe eslavo, maldiciéndose por su inane superficialidad, pero con el potorrillo satisfecho, seguramente.
Yo paso el aspirador para quitar telarañas, trato de que mis hijos recojan algo de la casa y no se rían demasiado de mí y sueño con publicar esa gran novela que llevamos dentro todos los gilipollas del mundo. Y cuando la publico, claro, me entrevista Isabel Gemio, que se corre literalmente ante un escritor, y yo, brillante, ocurrente, genial, la dejo en ridículo ante millones y millones de oyentes que, esa mañana, esperaban ansiosos una buena ración de grandes frases para la historia.
En el otro extremo de la ciudad, Lola despierta de una noche especialmente agitada, y tiene ganas de hacer pis, muchísimo pis. Sale corriendo de la cama, donde ronca un muchachote de aspecto italianizante de enormes pies pero, Lola lo recuerda bien, pito escaso y más escasa conversación. Porque era de aspecto italianizante, pero nativo de Móstoles, en realidad, y bastante idiota,m para qué vamos a engañarnos.
Mientras Lola, sentada, mirando al vacío, deja que las aguas vuelvan a su cauce, enciende la radio y oye a Isabel Gemio gemir de gusto ante las respuestas sagaces de un escritor cuya voz le resulta conocida. Cuando se da cuenta de que es su querido Maldito Jueves (o sea, yo) se pone tan nerviosa que levanta un poco el culo y salpica un poco el aro del retrete, con lo que se rompe un mito, señoras, no sé si me explico.
Lola me oye reírme de
Sale corriendo de la casa esa donde estaba que era la suya, dejando al mostoleño italianizante dormirla en soledad.
Cuando la entrevista termina,
Salgo a la calle con la mano derecha oliendo a seno Gemio (un olor penetrante, en verdad) y veo que se acerca corriendo, apenas cubierta por una vaporosa sábana de flores bastante fea, a Lola.
Por fin la veo desnuda. Tiene dos pechos hermosos, situados, más o menos a la misma altura de su tórax, pero uno a cada lado del esternón. Su pubis está inmensamente poblado de una melenilla lisa, peinada a raya con bastante gracia. Tiene dos piernas, bastante parecidas y unos piececitos la mar de graciosos.
Se acerca a mí, definitivamente, y me lanza la sábana a la cara y me dice, con voz huraña
- ¿Tú eres tonto?
Es mi mujer, que quiere que le ayude a doblar las sábanas y me despierta con un capirotazo de realidad con olor a suavizante. Y yo le ayudo, claro, no la voy a ayudar...
A veces pienso si cuando sueño, cuando imagino, ya sabes, el asunto es la vanidad. Si el imaginarme triunfante y a tu lado, es sólo egoísmo de hombre, vanidad mal pagada, o es algo más. Trato de ponerme al otro lado de tu mirada mágica y certera, de tus palabras crueles y verdaderas, de tus hirientes estadios de realidad. Pero, por más que entienda que te alejes de mí una y otra vez, nena, y que te acerques cuando te apetece sentirte especial, niunca entenderé la tormenta de hielo que se desata en tu alma cuando me alejas. Así, cansado y herido, puedo levantar la voz para decirte que no me quieras, pero no me jodas tanto. No, Lola, porque un día puede llegar en el que ya no me crea nada de lo que me dices. Y siempre me ha gustado creerte cuando me dices que soy dios.





