lunes, mayo 08, 2017

El vacío (blues)

Estoy vacío.
No estoy enfermo (no mucho), pero tampoco estoy sano; no estoy alegre, sino triste, muy triste, y esta tristeza es como una capa de lana vieja y pesada que no consigo quitarme de encima, como si la hubieran tejido conmigo dentro mientras dormía. Hecho este un tanto insólito, pues, dada mi gordura, la primorosa tejedora quese impuso esta tarea debió emplearse a fondo para tejer kilómetros en unas pocas horas.
Cuando venía en coche a trabajar, al tomar algunas curvas con más velocidad (siempre dentro de los límites legales, que cuando estoy triste soy muy cumplidor) sentía que mi alma venturera y azul rebotaba en mi corpachón redondo y agrandado, pero vacío, y quizá por ese accidentado viaje me siento un poco desalmado hoy.
He tratado de tener un par de ideas, pero cuando empezaban a tener forma, y cuerpo y grasa, empezaban a rebotar como la bola de un pinball en buena forma, gritaba para pedir ayuda, pero mi súplica es como el S.O.S de un montañero solitario en la última sima del mundo, como la prédica de un poeta verdadero en televisión: inútil.

He sabido que el vacío me causa amargura y esta mañana he pensado mal de casi todo el mundo pero, oh, sorpresa, no he acertado.

No. El vacío no es ausencia. Es una plúmbea presencia. No es que no tenga alegría. Es que tengo vacío. Estoy lleno de vacío y tan en así, que creo que este fin de semana, a pesar de mi régimen, he ganado peso. No me he atrevido a pesarme esta mañana, pero me sentía tan lleno de vacío, tan poco ágil, tan pesado, que he huido de la báscula como quien huye de un mal presagio.

Estoy vacío y sólo tú podrías ayudarme, pero no me atrevo a llamar a esa puerta. Siento ganas de derribarla a patadas. Porque estoy triste como un portugués, inflado de nada, como cualquier cerebro de hoy en día; estoy hambriento de sustancia para el alma. Ayuno de risas. Sin roce, sin piel, sin augurios, siquiera.

Estoy triste, estoy bluessy, estoy vacío.
Hoy estoy vacío.




Help!

2 comentarios:

Carmina dijo...

Me encantó esa canción la primera vez que la escuché, aunque créeme que lamento lo que te ha llevado a ponerla de nuevo. Llevo muchos días abriendo a diario tu blog, por si había novedad. Primero me alegré, sonreí, me repanchingué en el sillón dispuesta a leer. Pero después de las primeras líneas se me ha caído el alma a los pies. Llegó de un tirón, en caída libre, porque yo también me siento como si estuviera hueca por dentro El otro día leí que la soledad no es no estar acompañado, sino estar vacío. Si la sensación de estar acompañado funciona a distancia, te ofrezco ese triste y, a todas luces, insuficiente consuelo. Ahora mismo es lo único que puedo hacer. Mejor me callo inmediatamente, que no es mi intención ponerte más triste.

Lo que no van a faltar nunca, sea cual sea mi estado de ánimo, son los besos. Muchos, y bien gordos, para que te sientas repleto.

Wolffo dijo...

Eres un encanto, Kotts, gracias de corazón.


Y graciaspormencionar lo que te gustó esta canción. Es de mis preferidas y me encanta ver que a alguien más le dice algo.