jueves, agosto 06, 2009

anoche, mientras dormías

A palo seco (Los Hermanos Cover)

Me gusta, por la noche, en verano, antes de irme a la cama para la lectura que precede al sueño, ir a mi habitación a por mi toalla de playa, echármela al hombro y salir al porche de casa, dejar que la noche difumine el vergonzante perfil de la tripa, esperar a Samantha, que, me acompaña cada noche en este ritual, y caminar despacio hacia la piscina, a darme mi chapuzón nocturno.
Sam es sabia y me acompaña sólo un ratito, porque sabe que si se pone muy cerca, no podré resistir la infantil tentación de salpicarla, y se acuesta a sus buenos cinco metros del borde de la piscina y, desde allí, me cuida.
En noches como la de anoche, también te echo de menos, claro. Entro en el agua bañada por la luz de la luna, tan quieta y sedosa a esa hora, que solo moverme me llena de remordimiento, como si la estuviera violentando, y mi culpa se propaga, circular y concéntrica, como la onda expansiva que es: un atentado contra la naturaleza de las cosas.
El remordimiento no es fruto sólo de perturbar la calma de las aguas, sino, también, en gran medida, porque a esas horas me gusta bañarme desnudo y no consigo quitarme de encima la sensación de estar haciendo una gamberrada. Pero es superior el placer al remordimiento, claro, y cuando el agua oscura de la noche me acoge, fresca y violada, entiendo a los naturistas. La desnudez total en el agua es como el estado natural de las cosas: del agua y de ti, y entro en comunión con la noche sin que ésta se dé cuenta de nada.
Técnicamente, no es un chapuzón, porque entro despacio y despacio me muevo, no chapoteo (salvo si Sam se acerca) y te busco entre las sombras y, de no encontrarte, me enfrío, porque es aquí donde deberías estar, quejándote de que está fría y dejándote abrazar por mí, porque yo te haría entrar en calor.
Pasa un coche despistado y algo de la luz de sus faros halógenos se filtra por entre la arizónica salvaje y crea espectaculares y fugaces reflejos en la superficie de la piscina, recordándome que… un momento: basta, por favor, no me recuerdan nada, sólo son bonitos.
¿Y si en vez de descansar en la noche, en lugar de extenderte cual larga eres sobre las praderas y las ciudades, vinieras y me llevaras contigo?
Soy bueno para que me lleven, en serio, me dejo llevar sin quejarme, escucho atentamente lo que tengas que contarme, discuto si tú lo quieres, muestro entusiasmo con las cosas que me digas tú que son bonitas y si sabes de lo que hablas, y me lo cuentas con pasión, me habrás ganado para siempre.
Si quieres, jugamos a ser amigos, sólo amigos, te doy crema en la espalda y no me excito; me siento a tu lado y finjo que no me estremezco cuando nuestras rodillas se rozan; o te miro y desvío la mirada cuando tú me mires, y no sostengo tus ojos boscosos frente a los míos marinos. Si quieres, te quiero pero si no quieres saber que te quiero, sencillamente quédate allí arriba, en las nubes, y sólo en noches como la de anoche, yo te llamaré en silencio, a ver si suena la flauta.
Tan cerca y tan lejos. Tan afortunado y tan desgraciado.
¡Ay, soledad…!

16 comentarios:

The Foss dijo...

¿Es bonito? Creo que lo es, en efecto. Gran referencia a la soledad.

Y mire usté que, siendo como soy hombre de mundo, nunca me he bañado en pelotas. Bueno, borracho en el Gandía de mi juventud lo hice. Pero esa es otra lamentable etapa de mi pasado.

Ir a una playa naturista, llena de mujeres desnudas... ¿Crees que aguantarías sin, ejem, estar, por decirlo de forma técnica, empalmado?

Puf!!

Claro, podría hacerlo en la piscina de casa. Pero ¿gustaría en la urbanización?

Tal vez, tal vez no. Only time will tell.

Abrazos con olor a esa paella que he encargado en el chiringuito...

Buch dijo...

¡Que morro! Has cogido el estribillo de a veces y lo has desarrollado:
..Cuando nadie escucha ya, canto al cielo sin mirar, si la luna está o no está"

Wolffo dijo...

Yo creo, Foss, que la soledad no es una condena: es un estado de ánimo. Pueden quererte mucho y, sin embargo, estar solo toda tu vida. No lo digo con pena, es solo que algunas personas somos así. Tenemos tendencia al rictus melancólico, al guiño extraviado y al aislamiento punitivo.
Hm, playas naturistas. Lo primero que he pensado siempre es en eso: erección constante, instantánea y pertinaz. Luego, no parar de mirar, ganas de ir a metérsela a tal y a cual y todo eso. Pero, si me paro a pensarlo en serio, creo que no. Que la exhibición sensual termina en seguida y da paso al desfile carnal, cárnico, en el que te da igual lo que ves. Que te la pondrá tiesa la misma proporción de personas que lo consigue en una playa "textil" (¿no es gracioso que los naturistas nos llamen así: Textiles?) y que debe ser bastante incómodo estar comiéndote un sandwich y que se te caiga la mostaza en el capullo, o que a la chica desnuda que tengas delante se le enreden granitos de arroz de paella en los pelos del potorrillo.
Fuera de ese contexto, si tienes oportunidad de bañarte en bolas, por la noche, sin molestar a nadie y sin que nadie te moleste... es una gozada. Sin duda.

Disfruta la paella, y olvida la referencia al rice. Un abrazo, amiguet.

Bueno, copiarse a uno mismo es un privilegio del mal artista que reivindico para mí, como mal artista que soy. Pero no puedo dejar de reconocer que ahí, o sea, ahí, has estao agudo, my friend. Mu agudo, sí señor.

Buch dijo...

Mal artista no eres.

Mal tío, eso si.

Wolffo dijo...

También, vale.

Pero cocino de vicious.

mahomal dijo...

Es muy bonito. Eres un genio describiendo esos estados solitario-melancólico-tristes que me resuenan tanto. Ya sentí su regustillo en el post anterior, pero este es un baño de melancolía puro y duro (o así lo leo yo).
Y por cierto, qué envidia lo de los chapuzones en bolas a la luz de la luna. Vives de bien...

Kotinussa dijo...

Yo me he bañado de noche en la playa (aunque con bañador), y creo que debe ser mucho más agradable la piscina, porque el saber que tienes por delante una inmensidad invisible, de tan negra como lo demás, te produce una desazón y un cierto mieditis. No te atreves a dejarte llevar por la marea, pierdes un poco el sentido de la orientación y, en suma, te sientes demasiado insignificante para esa masa de agua enorme que tienes por delante.

Sin embargo el baño en la piscina, y encima sin bañador, tiene que ser el séptimo cielo, y si además es acompañada de alguien, habrá que inventar el octavo cielo para describirlo.

Yo también te envidio, como Mahomal, y creo que vives divinamente.

Puesto que todos te envidiamos, ¿no sientes un poco de penita de nosotros? Lo podrías arreglar organizando en tu piscina un baño colectivo nocturno. Yo me apunto desde ya.

Wolffo dijo...

Ay, Mal, qué amable eres, hija, pero es que la melancolía se presta al lucimiento, es sencillo, en realidad: abres el grifo y sale el agua. Eso sí, lo de los baños a la luz de la luna, lo admito: son un lujazo. Pero no es éste el mayor lujo de mi vida (atención, frase babosa:), porque ése es tener cerca a personas como tú. Es cursi, pero es verdad, ¡eh? Un beso atravesao, guapa.

A mí, Kotts, me pasa algo parecido a lo tuyo: me da cierto miedecillo la inmensidad negra del mar. E incluso su inmensidad azul. No es algo que haga a menudo, pero las veces que he salido a navegar y hemos echado el ancla (se llame eso como se llame) para darnos un bañito en aguas azules, solitarias y profundas, lo he hecho, pero con una especie de reverencial respeto a lo desconocido que se aproximaba bastante al cague sin más.
En una piscina redonda de superficie de tan modestas dimensiones como la mía (5,50 m. de diámetro), sin embargo, la cosa cambia, claro, porque el bicho más grande al que te enfrentas es a un mosquito y todo es tan... casero, que es una auténtica gozada el baño en pelotillas. Sin embargo, a pesar de que los baños son una gozada, soy más de baños íntimos y no será capaz de, por ejemplo, terminar una reunión de amigos, desnudos en la piscina: eso queda para hacerlo completamente solo o acompañado de una persona determinada, claro (no sirve cualquiera, ¿no?). Así que queda descartada la opción de baño colectivo, aunque abro la puerta a baños sucesivos particulares, claramente preferibles. Besos (iba a poner húmedos, pero se iba a entender mal... o demasiado bien)

Kotinussa dijo...

A mí el mar sólo me da miedo de noche, por esa negrura que comenté. Sin embargo, de día me gusta bañarme en alta mar. El baño mejor que me he dado en mi vida fue así, desde el yate de un amigo de mi hermano. Saber la de metros de agua que tenía bajo mis pies fue una sensación indescriptible.

En cuanto al baño colectivo, lo decía por no molestar demasiado: todo el mundo a la vez y ya está. Debe ser cuestión de acostumbrarse. Fíjate en los japoneses, lo asumido que lo tienen y lo natural que lo ven. Pero está claro que no es lo ideal. Creo que en mi comentario anterior queda claro que lo que me gustaría es a solas o en pareja, por supuesto. Bueno, sólo quería dejar constancia de que si alguna vez decides mostrarte tan hospitalario y tan generoso, compartiendo con nosotros los lujos de los que disfrutas, cuando empiece la ronda de invitaciones a baños, ya estoy apuntada.

Besos.

The Foss dijo...

Dos frases:

Frase 1. He podido escuchar, por fin, la canción.

Frase 2. Qué canción!!!!!!!!!!!!!!

STOP.

Wolffo dijo...

No hace falta, Kotts, ya lo sabes, especialmente tú y en esta casa, ni pedir disculpas ni dar explicaciones, planeamos ambos sobre un sobreentendido previo que nos dispensa de semejantes comportamientos. Yo sé lo que tú dices y tú sabes porqué digo yo lo que te digo y creo que eso debería bastarnos. Y los besos esos, ¡que se noten!

Mírala (y sobre todo óyela) aquí, Foss, verás qué mnaravilla:
http://www.youtube.com/watch?v=hJA0JIMhIbE
Sigue el enlace, aun a riesgo de que la vez siguiente que oigas mi versión te entre la risa.

The Foss dijo...

Estoy en Milano, me está gustando más de lo que me habían dicho... Pedazo de catedral!!!

En volviendo a my home town sigo el link.

Thanks.

Abrazos de esos de 'cómo están las italianas, oye'.

Palas dijo...

Wenas!!!!

Navegando dí con tu libro y bueno llegué a tu blog... aparte me dí a la tarea de recomendarte en uno de mis tantos blogs, espero que no haya problema:

http://palaspaleer.blogspot.com/

Saludos!

Wolffo dijo...

¿Milano? Vaya, es el tercer sitio donde me dices que estás este verano, podrías dejar de dar envidia de forma tan cochina...
Disfrútalo, man, que es de lo que se trata. Un abrazo, macho.

Palas, hombre, ¿qué problema va a haber? Es genial que promociones mi libro, hombre, muchísimas gracias. He pasado por tu blog y está muy, pero que muy bien.
UN abrazo y gracias, de verdad.

linmer dijo...

Esta canción también es repetida, ¿cierto? No se si lo haces por ahorrarte grabar más o por ahorrarnos los comentarios a los demás. Pero oye, que no lo hagas por nosotros, que es un placer decirte lo que pensamos de tus excelsas obras.

Una introducción un tanto arlequinesca, porque es ahora cuando me pongo serio para decirte que (debes estar pensando que quiero bañarme desnudo también y juro que no es eso, ladrón, pongámonos serios) hacia tiempo que no me conmovía tanto nada de lo leído, ni en este ni en otros lares. Nada, sólo eso, que para mí no es poco, y espero que entiendas lo que significa y tu parcela de culpa en esta sonrisa melancólica y sensiblera que me has provocado.

Un abrazo, wolff.

Wolffo dijo...

Todas las canciones de este mes son repetidas. Estoy trabajando en dos temas, pero tengo mucho curro y va despacio la cosa, I'm sorry, pero es que tengo más de 200 temas grabados para Las Peroratas y da palo que sólo las haya usado una vez. La verdad es que no tengo tiempo para grabar un tema para cvada post... ni uno para cada 4, en realidad.
A mí me conmueve que te conmueva la sinceridad a corazón abierto, linmer, por eso te agradezco mucho, mucho, mucho, esa sonrisa que imagino perfectamente.
Un fuerte abrazo, amigo.