martes, junio 09, 2009

esa locurita que es tener un grupo, la morcilla elefante y soy como Cyd Charisse

tocar en un grupo tiene muchas cosas buenas, pero cuando es un grupo de pringaillos, tiene una cosa, sobre todas las demás, que es un completo coñazo: montar y desmontar el equipo. Es lo peor.
Cada vez que hay un concierto, sabes que te tocan un montón de horas del día dedicadas a desmontar el equipo del local de ensayo, meterlo en los coches, llevarlo al sitio donde vas a actuar, montar el equipo (tocar) y cuando lo único que te apetece es tomar una copa tirado y dejar que las imaginadas (y casi nunca materializadas) y sexys fans te halaguen, te soben y te besen, tienes que levantarte y empezar a recoger cables, altavoces, monitores y todas esas cosas.
Es algo que no tiene glamour ninguno, lo juro.
Y si encima eres tan tonto como yo, mucho peor.
Llevo muchos años tocando por ahí. Las he visto de todos los colores. He dado conciertos para nadie (y nadie quiere decir nadie, cero personas), para montones de gente indiferente, en pueblos donde querían darnos una vuelta a hombros y nos obligaron a fumar porros como trompetas, y en otros donde querían corrernos a gorrazos “por cantar en inglés en plan chulito”. En bares donde a nadie le importábamos un pimiento y hasta he tenido una oferta de sexo múltiple (dos mujeres, vamos) después de un concierto, que, maldición, tuve que rechazar. Pero, a pesar de eso, me pongo nerviosísimo antes de cada concierto. Creo que he comentado ya que yo nunca bebo alcohol. No por nada, es que no me gusta el sabor de cuantas copas he probado. Pues bien, cuando voy a tocar, me aprieto 4 vodkas o no toco. Y mientras toco, sigo con ello.
El viernes 29 de mayo, día que los Ciclones empezábamos nuestra exitosa gira (no se habla de otra cosa, vamos) era uno de esos días.
Desde por la mañana estaba hecho un manojo de nervios. Había quedado con Celia, jefa, dueña y a la sazón, cuñada, para ver cómo decorábamos la sala (fondo de escenario, luces, etc). Buch vino a casa y me ayudó a llevar el equipo al Plaza Mayor. Pero al llegar, mira tú por dónde, Celia se había olvidado de mí y allí no había ni escenario ni Celia ni nada. Total que cuando Buch se fue (perro traidor, pero, al fin y al cabo, ¿qué vas a esperar de un teclista?), apenas habíamos puesto uno o dos cables y me quedé allí con el marrón yo solito.
Cuando, a media tarde, empezaron a aparecer Ciclones yo estaba con un cabreo de cojones, sin comer y en medio de un ataque de nervios de primera. Os ahorro detalles de cosas que me quemaron más todavía (pero hay alguien que debería aprender a no apagar el puto teléfono móvil), pero a las 7, que estábamos ya todos juntos terminando de montar el equipo, yo ya estaba completamente mamado. De cansado, no de bebido.
Fui a echar un cable por detrás del escenario, una maniobra sin complicación alguna, en condiciones normales, y al ir a sortear por arriba, un monitor de escenario, de esos en forma de cuña, noté que me daban un auténtico y genuino hostión en el gemelo de mi pierna izquierda, a la sazón mi pierna de apoyo en la miniproeza física que estaba ejecutando, como un golpe seco con una barra de hierro o algo así. Me di la vuelta, deseando que fuera alguien más débil que yo sobre quien pudiera descargar mi frustración de todo el día, la ira acumulada en 5 horas, pero allí no había nadie. Nadie me golpeó: simplemente, mi gemelo izquierdo, se rompió.
Terminamos de montar el equipo y aquello me dolía tanto que fui al médico, de urgencias, a ver si me daba algo que me calmara el dolor (yo ya me había comido dos ibus por mi cuenta). eMail, el guitarra de los Ciclones, que iba a quedarse en mi casa a dormir, me acompañó al ambulatorio. Allí no me diagnosticaron nada, pero me dieron Nolotil, un gel calmante y me pusieron una exagerada venda bien apretaíta para que aguantara el tirón esa noche. Debo decir que aguanté. La adrenalina es una poderosa droga y pude enfrentarme al concierto sin demasiado dolor.



Al terminar el concierto empecé a sentir verdadero dolor y el cansancio del día se me cayó encima. Al día siguiente, el dolor había aumentado y por la tarde, estando en casa de mis suegros, se hizo insoportable. Tenía la pierna hinchada como la pata de un elefante sufriente y me dolía solo mirarla, no os quiero contar la experiencia de intentar apoyarla.


El hecho es que me despertaba bien, con la pierna hinchada, pero el dolor, con el descanso nocturno había remitido, así que hasta el miércoles no volví al traumatólogo, que se llevó las manos a la cabeza al ver el estado de mi pata: un estadio intermedio entre pata de elefante necrótico y morcilla de Burgos. Si no eres aprensivo, abre la fotito en otra ventana/pestaña y verás qué horror.
En fin, me recetó un pico de clexane diario, Ibu y, sobre todo, reposo y pata en alto tanto tiempo como pueda soportarlo. Debo decir que no me importa pincharme en absoluto, pero lo de no poder salir de casa (porque no puedo conducir) y llevar casi dos semanas sentao me está matamdo de aburrimiento. Pero, se me olvidaba, el traumatólogo me prescribió también una media de esas que comprimen y debo decir que esa es la parte mejor de mi lesión: he descubierto que mis piernas pueden ser preciosas. Como las de la mismísima Cyd Charisse. ¿O no?


Nota social: Recuerda que el sábado 27 tocan Los Ciclones en Madrid, en La Ópera Flotante, a las 10 de la noche (Eugenio Salazar, 32). Nota decente: ¿Aún no has comprado el libro? Pues ya estás pinchando aquí: Tiembla, cariño: hoy cocino yo.

Amos que...

21 comentarios:

fantasma paraíso dijo...

Ya leí tu libro de recetas, así que no puedo dejar pasar más tiempo sin decirte que me ha divertido mucho. Sobre todo porque es un lujo terminar de leerte un libro y poder comentarlo con su autor o al menos agradecérselo si te ha gustado. A mí me pasa muchas veces. Me pasa que me quedo con las ganas, digo. Y que me gustaría levantar el teléfono y decir:

—Que libro tan genial. Cómo me ha gustado. Y oye, ya puestos, ¿podrías explicarme por qué tal personaje hace tal cosa?; es que no me ha quedado nada claro.

O, no sé, aclaraciones del tipo:
—Al final vuelve con la chica, ¿no? Porque aunque no lo digas a mí me parece que va a bajarse del taxi en la siguiente manzana y va a volver a buscarla corriendo bajo la lluvia.

En fin, cosas de ese tipo. Aunque, ahora que veo mi último párrafo, en realidad creo que si hay un final abierto es que debe estar así y es bueno que cada uno se imagine el suyo. Que ni tiene por qué, ni debe coincidir con el del autor. Pero, aun así, me gustaría comentarlo con él, supongo.

Y volviendo a «Tiembla, cariño: hoy cocino yo», que es lo que nos ocupa, te diré (y espero que te parecerá un buen halago) que de lo que me han entrado muchas ganas después de leerlo es de ponerme a cocinar. Me temo que yo no sea un as de los fogones (nada, por supuesto, comparable a lo que en ti se adivina tras las páginas del libro), pero de todos modos me entraron unas ganas tremendas de ponerme a experimentar cosas nuevas. A dar salida, quizá, a ese culo de Coca Cola de dos litros que se ha quedado sin gas en la nevera, o a mezclar sin complejos kiwis y aguacates para hacer un bollo (que, ahora que lo pienso, a lo mejor saldría con un precioso y epatante color verde esmeralda). Bueno, cosas así. Y también, claro, a seguir alguna de tus recetas. Ya te contaré (Diana, al contrario que yo, sí que es una gran cocinera).

Por destacarte algo (aparte del tono ameno y genial con el que explicas todas las recetas), destacaré la última. No creas que lo hago para demostrarte que he llegado hasta el final (no soy de los que comienzan leyendo el final de los libros, lo juro), sino porque es la que más me ha gustado. El último capítulo es, sencillamente, magnífico. Divertido, bien contado, y te deja con un agradable sabor de boca al terminar el libro (cosa importante).

Sé que, precisamente, en ese último capítulo lo de menos es la receta. Y de hecho, difiere por eso un poco del resto. Pero no importa: está muy bien traído y quizá eso sea lo que más me gusta. Supongo que al final la cabra tira al monte y me dejo llevar más por las historias que por las recetas propiamente dichas.

Y al hilo de esto último, decirte que aunque te comenté que yo he escrito un libro en cierto modo similar, ahora que he leído el tuyo puedo puntualizar que no es exactamente así. De hecho, podríamos decir (digámoslo sin ambages) que el mío es exactamente lo contrario. El negativo del tuyo, vamos. Tiene que ver, sí, pero... no es lo mismo.

Esto último te lo aclaro para dejar patente que no competiremos por los grandes premios internacionales en la misma categoría, ni tendremos que batirnos a espada junto a la tapia de ningún cementerio al amanecer para defender el honor de nuestros derechos de autor, ni dividir al planeta (qué digo..., ¡a la galaxia!) en defensores y detractores de uno de nosotros.

Mientras llega el día en el coincidamos en una firma de libros en El Corte Inglés de Alfa Centauro: ¡Enhorabuena por tu libro! y gracias por haberme hecho pasar un buen rato.

Buch dijo...

Eres un fenómeno, tío, no te noté nada del presunto rebote, aunque supuse algo de inquietud cuando descubrí que había recibido ¡¡14 llmadas tuyas, en minuto y medio o así, no creo que te en toda la vida te hayas cagado en mis mueltos tantas veces como en ses minuto y medio!!. Y el careto tuyo cuando no me arrancaba el coche taambién tenía su aquel. Pero ¿sabes qué? Aprecié mucho que intentaras que no se te notara. Y. luego, es verdad, soy un traidor, un perro, de hecho el perro de Hound Dog, no sé si lo sabes soy yo.

Y cantaste muy bien tío.

¿A que no lo repites?

Kotinussa dijo...

¡Qué modesto! En lugar de inventarte una historia sobre cómo te lesionaste tirándote en paracaídas por matar el rato, o en una expedición relámpago a la selva del Amazonas, lo cuentas así, sin misterio ni más.

Y esa pierna, enfundada en la media, me ha parecido preciosa. Ni Nureyev en sus mejores tiempos la tuvo así. No nos provoques de esa manera, por favor.

Besos.

yambra dijo...

¡Que te mejores!

maripampas dijo...

Buenas noches Wolffito !!!! Primero decirte que buena canción ! Si que suenan genial los ciclones !!! Asi que gente a mover el totó y vayan a verlos :), No se lo pueden peder !

Segundo, que mala pata !!!! Bueno espero que te recuperes pronto, y que te entiendo yo haces unos años ya tuve un accidente en moto y me veía algo parecido, solo que con el pié mirando para atras porque me luxe enteramente la rodilla...

Y tercero, en la foto se ve que tienes buen arco, asique ya podés ponerte el famoso " tutú " de bailarina y con esas medias podés salir a bailar el lago de los cisnes :).

Y cuarto te dejo un beso enorme y de corazòn que te recuperes pronto. Y toca armar el bolso, cena y luego de medianoche toca viajar! Eu foi embora...

maripampas dijo...

Ah ! Me olvidaba ! Gracias por responder los mjes que dejé a destiempo, es que es eso y creo que nos pasa a todos, ya es un clásico... dejar el comentario y luego volver a leer que nos respondiste :). Otro Beso !

mahomal dijo...

Qué bueno que eres en las crónicas y qué putada lo de la pierna, Yorch. ¿Pero qué te pasó, rotura fibrilar, explosión interna?

En fin, has vuelto a demostrar que eres una pedazo de profesional, a la par que una superestrella.
Siento lo de tu reposo y me da envidia lo de tu media. Te llamo una mañana de estas (lunes mismamente) para que te me quejes en directo.
Muchos besos y cuídate

Wolffo dijo...

Hey, Fants, cuántas gracias... sí, un millón de gracias, al menos.
Como has visto (y señalado) el último es muy distinto, sí, pero me parecía que era justo el que debía cerrar el libro, porque tiene algo en común, sin embargo con los demás. Es una historia verídica, convenientemente floreada y exagerada en algunos puntos, pero el fondo es verdad. Hice eso. Y el caso es que es algo muy común en mí: el otro día intenté hacer pollo frito al estilo de Kentucky y lo hice era de aurora boreal. Ahora, eso sí, sé que hay cosas que funcinan y otras que no, pero nunca me arredro a falta de un ingrediente, aunque éste sea esencial.
Estoy deseando ver cómo será es "negativo" de Tiembla... porque no lo imagino, y me encantaría leerlo. Dame más detalles, por favor.
si olo piensas, en realidad no estaría mal que compitiéramos, ficticiamente, en el mercado, Fants, como si fuera la lucha de Beatles y Rolling Stones: en el fondo somos amigos, pero la gente cree que competimos ferozmente.
En fin, que muchas gracias, amigo. Ya sabes: recomiéndalo a los colegas y sugiere que se regale como regalo publicitario en el próximo megacongreso de endocrinos y gordólogos de habla hispana. hay interesantes descuentos para compras masivas.
Muchas gracias y un abrazo, Fants.

Bueno, lo de las 14 llamadas, puede ser verdad y es verdad que me cagué en tu calavera unas 10 veces en cada una de esas llamadas. Además, debes sumar una llamada a tu casa. En loq ue te equivocas es en lo del coche. He pasado muchas veces por ese trance y sé lo mal que lo estabas pasando (bueno, no lo sé, lo imaginaba por lo mal que lo paso yo en esas circunstancias) y no había nada de cabreo en mi semblante, puedo jurarlo ante quien sea.
en cuanto a tu traición, colega, ¿qué quieres?, eres teclista, yo no puedo hacer nada por cambiar eso. Ni tú.
Tú estuviste mucho mejor de lo que piensas, y es que todos estuvimos como debe estar un grupo: juntos. Un grupo de amigos tocando rock and roll: ¿hay algo mejor que eso? Yo no lo he visto en ningún lado, al menos...

Kotts, ¿qué quieres? mi atractivo es mi vulnerabilidad, baso mi magnetisdmo sexual en que las mujeres piensen que soy un hombre accesible. Si relatara batallas raras, me admiraríais, claro, pero, ¿me desearíais? UN beso, Kotts.

Gracias, yamb, aunque, ¿lo crees posible? Oh... espera, ¿te referías a la salud? Lo intentaré.

Ahí está la pamperilla para destacar que le echamos valentía y tocamos ¡hasta temas de Queen! Gracias, guapa, a ver si cuando vienes te hacemos mover el totó, como dices. Lo de tu accidente, ¡qué horror, no? O sea, eso de ver el pie apuntando hacia atrás... esto mío ya está en vías de desaparición.
Así que se aprecia, en la foto, mi formidable arco: buen ojo, sí señora, pero lo mío no es el tutú, sino las mallas. De hecho, con unos años menos, formé parte de este portentoso ballet: http://www.youtube.com/watch?v=FkiIsmFOWjI
ya me dirás que te parece...

Un beso enorme y gracias por ser siempre tan adorable, pampix.

Wolffo dijo...

Mahomalilla, que se me olvidaba contestar, hija. Sí, llama el lunes y me puedo quejar en vivo, que es siempre curativo, y hablamos. Debe ser rotura fibrilar, pero no lo sé, el traumatólogo me ha dicho, "te has roto el gemelo".
Muchos besos a ti y sí, me cuido, porque el 27 quiero verte por ahí, ok?

The Foss dijo...

Bueno, vale, está sexi que te cagas y tal pero tiene pinta de haber dolido un huevo.

A cuidarse amigo. O mejor, ahora a dejarse cuidar.

Un abrazo.

Wolffo dijo...

Lo peor ya pasó, así que, Foss, ahora solo queda lo sexy que estoy con la media.

Un abrazo a ti y gracias.

Michel dijo...

Me recuerda la serie de fotos que salían en un libro sobre Cruyff, que todavía guardo como oro en paño. Esta cabeza (foto), este tordo (foto), estas piernas (foto), estos pies (foto y ad hoc a las tuyas magulladas), en acción son así y Cryuf en salto portentoso batía a Reina del Atlético de Madrid en gol acrobático.

Me voy a comprar tu libro que por eso venía yo por aquí.Y espero verte el 27 y espero que los fantasmas no se esfumen ese día.

¡Que desperdicio de futbolista!

maripampas dijo...

Hola Wolffis ! Ja Já , me hiciste reír mucho con ese video, que buena peli!!!, para reír de ppio a fin ;). Impecable tu.... digo actuación ;). Hablando de ballet, de pequeña fui a una academia de danzas clásicas, pero bueno mido 1 metro 77 y eso terminó en que jugara al basket en la adolescencia.

Lo de mi pierna si que realmente fue de-sa-gra-da-ble, terminó con un yeso de dos meses y luego una rehabilitación de otros tres meses mas.

Y ya lo de los ciclones dejalo en mis manos :). Y desde luego que me alegro mucho de que estés mejor de tu pie ;).

Un beso grande amigo!

Wolffo dijo...

Ostrás, Mich, me acuerdo yo de esas fotos, es verdad que había una de sus pinrelillos desnudos, sentado en lo que debería ser un banquillo de vestuario... y también recuerdo una foto en pleno regate y la que mencionas en la que superaba a Reina... ¡qué flipe!

Pos me parece ferpecto (que diría -pedo- mi gran héroe Obélix) que compres y compres y no pares de comprar, Mich, el mundo entero debería imitarte, no sólo en eso, en serio, sino en más cosas, como en tolerarme y todo eso. Lo de ser del Barça es ésa rémora que te humaniza, y no está mal. Y por eso porque eres un gran ser humano, bastante humano y bastante ser, también, te doy las gracias y te mando un abrazo de los de verdad. Ea.

Pampix, salgo bien en esa peli, ¿eh? favorecido, diría yo, resalta mis atractivos naturales, podríamos decir.
Qué mal rollo son las escayolas, es verdad, yo estuve una vez tres medses, tres, y sin poder apoyar el talón: una pesadilla. Me pilló en pleno invierno e iba a clase en metro, muy abrigado, pero como me metía unas tremendas sudadas con las muletas, llegaba a clase empapado... era muy desagradable.
En fin, todo eso pasó y aquí estoy yo esperándote. Un beso muy fuerte y a seguir bien.

Michel dijo...

Fe de erratas:

donde dide TORDO debe decir TORSO
donde dice CRYUF debe decir CRUYFF

Efectos secundarios del jet-jag bolivariano socialista.

Ya compré no uno, sino dos libros dos. Uno para mi y otro para la argentina, en minúsculas que si no me arruino.

Besos

Wolffo dijo...

Pero hombre... arruinarse por hacer rico a un amigo es bello...

(lo de TORDO tenía su gracia, ¿no?)

SAL dijo...

Bueno, que sepas que ya he pedido el libro, pero quiero que me lo dediques... ¿no vas a firmar en el CI como Aznar?, ya sabes que paso mucho tiempo allí (soy la envidia de muchas mujeres de España), y así me lo pondrías fácil.
Lo de la pierna... jajajajaja, me ha encantado ver tu pierna preciosamente envuelta en media... lo mejor de todo la depilación, y es que como muchos tíos, hacéis las cosas a medias... si te ves una bella pierna, ya podría haber completado el acto en sí, y haberte depilado, con cera caliente, claro está, lo de la cuchilla es una mariconada.
Que se ve morcillona (la pierna) y que me río mucho con las cosas que te pasan, y que a ver cuándo me vas a firmar el libro, y eso, que ya me voy que soy una pesada.
Un beso pa tí.
Sal

fuckyngstyle dijo...

**
Con esas medias te quedaría genial un tu-tú.

y bailar el Lago de los Cisnes

Wolffo dijo...

SAL... que mona eres, en serio. Muchas gracias, de verdad. No tenía pensado hacerme presente en carne mortal ante mis fans en un sitio tan a propósito como el CI a firmar, pero si quieres, yo te firmo allí, o en el escote o, como decía la canción lo sellamos con un morreo.
Mi pierna, perdona, mona, pero está muy bien con sus pelanganillos y ahora, que me han quitado (ayer) la media opresora, y que mi pierna vuelve a ser la que era, estoy valorando seriamente la posibilidad de comprar unos pantys y dejar a la gente asombrada con la hercúlea y armoniosa estructura de los pilares que me sujetan. Los tres.
Y por último, Saladilla mía, tú nunca, repito, nunca, eres o resultas pesada, y eso no es una invitación, que quede claro, a que siempre estés encima. Démosle una oportunidad a la variedad. Y un beso pa ti, guapa.

Pues claro, fuckyngstyle, si yo, con cualquier cosita que me ponga... te acuerdas de los hipopótamos bailarines de "Fantasía"? Pues eso, sin complejos!
Y yo, para bailar, prefiero el Cascanueces, pero el lago de los cisnes no está nada mal, tampoco.

Gracias.

linmer dijo...

Curiosa forma de preservar los derechos de imagen, lo del vídeo digo. Aunque por otra parte, lo estaba viendo en el comedor, y mi madre, sentada en otro sillón, sin saber que era eso que sonaba, se ha echado a chasquear con los dedos al ritmo de la música.

Sobre la pierna, espero que siga mejorando, que las giras tienen que llegar más lejos ;)

Un abrazo.

Wolffo dijo...

Jajajaja, qué mala persona eres, lin... ya está solucionado, creo. El caso es que en algunos navegadores salía bien la cosa. Bueno, sea como fuere, ya está.
Por lo que cuentas tu madre sabe de estas cosas, parece tener un t6alento natural para reconocer la buena música, ¿no?
Y la pata, sí, va mucho mejor, muchas gracias, hombre.
Un abrazo fuerte y a ver cuando nos llevas a tu pueblo...