domingo, mayo 10, 2009

me mata la curiosidad

Metadona, de Los Pistones

Todavía hoy, cuando oigo un tema de los Pistones, me parece que al final voy a oir suspirar a Juan de Pablos, diciendo ¡Ay, Los Pistones...! y contando algo del grupo más popero y más maldito de aquellos años en su inolvidable y eterno Flor de Pasión. A Juan de Pablos le encantaba esta banda (o eso me parecía a mí) y solo por eso, me caía bien a mí Juan de Pablos. Ricardo Chirinos, RiChi, es un ejemplo de esos de malditismo no buscado. Sus melodías, tan poperas, dulces, sencillas y pegadizas, su voz tan frágil, los arreglos de esa banda tan rara (el teclista, Fran, o algo así, eterno aspirante a sex symbol, y Ambite, el bajista, sus patillas y su Harley, imagen icónica de la movida y la forma en que el propio Richi tocaba la guitarra) hacían que canciones tan demoledoras como Te brillan los ojos, Que el sol te dé, o la explícita (en el título) Metadona - que hoy versioneo, yo, con dos cojones- parecieran alegres e intrascendentes cancioncillas pop, libres de la carga de profundidad que las había inspirado. Como pasaba, salvando las distancias, con el Help! de John Lennon. Incluso, al oírles, cuesta creer que sacaran su nombre de sus dos ídolos del momento : Los Sex Pistols y los Ramones. Los primeros discos de los Pistones fueron dos maxi-singles geniales que traían canciones maravillosas (Las siete menos cuarto, Te brillan los ojos, La cazadora, Metadona) muy mal producidas, grabadas sin un duro y sin que ninguna reflejara el enorme potencial -de calidad y comercial- que tenía la banda. Luego grabaron ese primer LP, Persecución, que es, para mí, el mejor disco de pop-rock de la década. En este disco había un montón de maravillosas canciones : Persecución, Galaxia, Mientes, Fórmula, El último soldado, Flores condenadas y Lo que quieras oír (estas dos últimas ya las he estropeado yo), además de una segunda versión, fabulosa, de este Metadona, que traigo hoy aquí. El disco estaba lleno de canciones bestiales, y fueron a sacar un single con la peor de todas, la aburridísima y pelmaza El Pistolero (que tenía un video vergonzoso). Lo de después... bueno, para mí terminaron con este disco. A ver si os gusta. Y si podéis, comprad o piratead el disco, que, quitando El Pistolero, es cojonudo.



Nadie sabe lo que pasó.
Por más vueltas que le dé, por muchas movidas que os cuente, Wolffo está por June. Es claro. Tan claro como que el Rock-Ola juega a ser el Marquee, pero ni de coña.
El día que conocí a June -¡mierda, si fue Wolffs quien me la presentó!- fue, justo el día que acababan de dejarlo. Fue una tarde de domingo de esas raras, de actuación de grupo malillo en el RockOla y luego discoteca. Tocaban Los Santos, de Bilbao, que acababan de presentar su single "Tú no sabes lo que quieres" y bueno, sabíamos que iba a ir poca gente, así que quedamos allí. Me llamó wolffo:
- Hola, tú; que voy a ir con mis coleguis al rockola, si quieres, te vienes, y nos tomamos unas cerves, y te cuento lo de los Pistones.
Habían tocado el viernes y yo me lo había perdido: no tenía pelas. Me dijo Wolffo que me lo dejaba él, que ya se lo devolvería, pero todavía le debía la entrada de los Milkshakes y la de los Church (dos conciertos cojonudos, en el RockOla, claro, si no vamos a otro sitio), mil pelas en total, y no quería deberle mi paga entera cuando cobrara a fin de mes. Los domingos, sin embargo, en Rock Ola te cobraban 3 libras por entrar con derecho a una copa, y te veías un concierto de un grupo malillo.
Bueno, ese domingo, estaba yo esperando a Wolffo en la puerta de Rock Ola y le vi aparecer a lo lejos; no sé si estaba pedo ya, pero venía haciendo el gamba por la calle y todos sus amiguitos haciéndole la ola y riéndole las gracias. Joder, los amigos de Wolffo: son de puta madre, pero se pasan con Wolffo: le idolatran, y tampoco es pa eso.
Venían los de siempre, Lapoli, su hermana Lula, Yermus, Charlie, Wolffs y una tía buena que se rompía. Me la presentó Wolffo
- Esta es June, la célebre June Skao, la chica del año - ella sonrió y casi me da un ataque, no era la chica del año, era lo más guapo que había visto yo en mi vida -. Y este, June - dijo Wolffo, pasándome un brazo alrededor del cuello, como si fuéramos super amigos- es Chautón, un tío cojonudo, en serio.
Yo sabía que Wolffo llevaba un mes, más o menos saliendo con June, y me habían dicho que estaba buena, pero no estaba preparado para esto. Era una mujer increíble.
- Hola, Chautón – me dijo, mientras nos dábamos los dos besitos de rigor; sólo con esas dos palabras me pareció una tía simpatiquísima - ¡qué ganas tenía de conocerte! Wolffo me ha hablado mucho de ti…
Lo típico. Yo balbuceé unas palabras inconexas, mezcladas con risillas condescendientes (¿y por qué condescendían?) que eran la señal clásica de que yo había perdido los papeles y que la tía que me estaban presentando me hacía babear. Nos metimos todos dentro, y al decir todos, quiero decir todos: Los Santos no tenían gran poder de convocatoria y nuestro grupo era el único grupo de gente que se había acercado a ver el concierto de ese domingo. Pobrecitos. Los Santos, digo.
El Rock Ola tenía delante del escenario, que no se elevaba ni medio metro del suelo, la pista de baile, más o menos circular. Como ese día sólo estábamos nosotros, cogimos sillas y las plantamos frente al escenario y allí, a dos metros nos sentamos, como si fuésemos el jurado de un concurso de la tele. Wolffo, que estaba como eufórico, histérico, casi, se ofreció a ir a por bebidas y yo le acompañé.
- Joder, Wolffo, ¡menuda tía, tu chica! – le dije en cuanto llegamos a la barra -. Es guapísima y simpatiquísima… te felicito
- Lo hemos dejado hoy
- ¿Cómo…?
- Que lo hemos dejado hoy. Ya no es mi chica, que le den por culo, campo libre.
- Pero tío…
- Que ya no estamos juntos, tío, ya no. Así que si te gusta, a por ella. Folla genial.
Reconozco que entonces Wolffo me pareció un semidios: parecía que era él que había dejado y el tío aparentaba que no le afectaba en absoluto y estaba algo así como entero y como que no le importaba nada.
Durante el concierto, que fue malísimo, Wolffo estuvo genial: cuando Los Santos cantaron Tú no sabes lo que quieres, se levantó y bailó él sólo el tema. Todavía no se me quita de encima la extraña sensación que sentí ese día (quizá mi única experiencia gay) de apetecerme abrazarle al verle tan alocado, bailando, empapado en sudor, en su camiseta con los labios de Mick Jagger y todo el mundo mirándole bailar asombrados. Hasta el grupo que tocaba que, al acabar la canción, le aplaudieron a él.
Luego supe que toda aquella locura no era locura guay. Era locura de amor. Trataba de ocultarnos a todos cómo se encontraba realmente. June le había dejado, y le había roto, literalmente, el corazón. No era de extrañar, en serio: June era la mujer más apabullante que había conocido nunca.
Ese día, por mucho que Wolffo que me diera paso franco, yo no me atreví a decirle nada, pero empecé a plantear mi estrategia de acoso y derribo porque June, apenas de verla, me había atrapado a mí también.
Durante semanas, mientras todo mi esfuerzo era por acercarme a June y llamar su atención, vi cómo Wolffo se venía abajo, encerrándose en sí mismo y languideciendo como un pez fuera del agua. Su humor se hizo oscuro y se portaba fatal con todo el mundo, especialmente con las chicas, a las que despreciaba de una manera horrible. Sus canciones se hicieron siniestras y dejó de simular que June le había destrozado el alma unos días después de que yo le contara que había empezado a salir con June.
- ¿Y por qué va a importarme, tío…? ¿Estoy saliendo yo con ella? ¿Estás saliendo tú conmigo? - me dijo un día, con ese tono que usaba para despreciarte, pero lo cierto es que le importó, vaya que si le importó. Aún hoy sé que no me lo ha perdonado.
Un día me llamó. Estaba saliendo con una tía y me propuso que nos viéramos el viernes en el RockOla, en plan parejitas, que tocaban los Elegantes. El plan era super petardo: incluía que nos tomáramos una pizza en Dama, un italiano sencillo y genial que había al lado del Rock Ola, en la calle Cartagena, muy cerca de Padre Xifré. Cuando llegué con June, Wolffo y Lorna (que así se llamaba su chica) estaban sentados esperándonos. Las risas de Lorna se oían desde la puerta. Wolffo estaba en vena, de un humor genial y pronto, mis risas y las de June se unieron a las de Lorna, llenando el local de buen humor.
En la mesa de al lado estaba David Summers, cantante de Hombres G, astro emergente entonces, pero aún no super estrella, y menos famoso esos días que su padre, cenando solo, una especie de ensalada que comía con las manos, dando un espectáculo repulsivo que pudimos soportar gracias a las chanzas de Wolffo a su costa.
Después del concierto, que estuvo genial, nos quedamos allí a tomar una copa y Wolffo siguió encantándonos con sus cosas. Contaba anécdotas geniales y nos tuvo a todos atontados escuchándole durante horas. Acabamos protagonizando una escena surrealista, pero genial: hablando en mitad de la noche, alrededor de unas litronas, sentados en la mesa de un merendero de la Casa de Campo. Teníamos la guardia baja y, en un momento dado, se dirigió a June y le dijo, señalándome, pero sin mirarme:
- ¿Te folla mejor que yo?
Nos quedamos helados. De repente, todo lo bueno se convirtió en amenazador. Fui a intervenir, pero me cortó en seco.
- ¿Qué vas a decir, Chautón, que ya te la chupado de esa manera..? - de hecho, y muy a mi pesar, June y yo aún no habíamos tenido sexo, pero eso no incumbía a Wolffo, desde luego - Es genial, ¿verdad?
Fui a contestarle en plan caballero ofendido, pero nos quedamos todos de piedra cuando sacó una pistola –su padre era militar, seguro que era la suya- y siguió hablando en tono amistoso, pero ahora todo parecía aterrador.
- Sí, Lorna, hija, June la chupa como nadie... – hablaba mientras blandía el arma y nos mantenía a todos calladitos-, tendrías que decirle que te enseñe.
Quise contestarle, pero os juro que no me salían las palabras.
- Te va a enseñar a hora, de hecho – dijo, mientras se ponía en pie, se colocaba detrás de mí y me ponía la pistola en la sien – Levántate, Chautón, y no te muevas… no os mováis ninguna, tampoco, o le pego un tiro a este hijoputa.
Me hizo levantarme y obligó a Lorna y a June a arrodillarse ante mí “para que Lorna no perdiera detalle”. Obligó a Lorna a abrirme la bragueta y a sacarme la polla.
Nadie sabe lo que pasó. Y yo, menos que nadie.
El hecho es que el sonido de un disparo no se parece en nada a lo que suena en la tele. Es una especie de chasquido que no da miedo ni nada. Pero sus consecuencias, eso es otra cosa. Al parecer, algo o alguien asustó a Wolffo, tropezó y se le disparó el arma. La bala entró (como la bola de McEnroe) y se alojó en un lugar único en mi cerebro, donde dicen los doctores que, cada día, me mata un poco más. Un milímetro más allá, más acá o más acullá y hubiera muerto en ese instante, pero la casualidad actuó a mi favor en esa baza y mi vida sigue, día a día, pintando rayitas en la pared, como un preso cualquiera. La bala me sacó de ese sitio y me confinó a esta silla de ruedas y a no poder emitir sonido alguno, exceptuando las ventosidades, a las que me he ido aficionando. Esa bala sigue alojada en mi cerebro y me da derecho a considerarme un bala perdida y a lamentar, ya que el resultado ha sido este, que Wolffo no consiguiera que June enseñara a Lorna a hacer eso que, por lo visto, le salía tan bien. Al menos ese día hubiera terminado con una alegría.
La bala no, mierda, lo que me está matando es la curiosidad.
¿Realmente era tan buena chupándola?

17 comentarios:

el_Vania dijo...

Y se sabe la respuesta a la última pregunta?
Masho, para no gustarte el pon·no, menuda entrada (sin risitas, eh?) más subida de tono.
Creo que deberías ser guionista de Nacho Vidal, or something like that.
Abrazos tremendos, brother wolf...
Salud/OS!!

The Foss dijo...

Siempre me han atraído las historias de perdedores. Fíjate que antes de que le dieran un Óscar a Living las Vegas yo ya había alucinado con la historia de John O'Brien...

Y ahí le has dado Big Wolffo, con esta gran historia digna de ser vendida (también como hizo viejo O'Brien con su alcohólica biografía) al mejor estudio de cine de la Costa Oeste.

Ese correr del tiempo entre el RockOla y los grupos de la época, ese toque Gay como muy de refilón que conseguirá sin duda llamar la atención de los tertulianos televisivos y el terrible desenlace final. Desenlace que nos deja a todos con una duda terrible y que sin duda podría continuar en posteriores publicaciones.

En lo musical, qué quieres que te diga my friend. Los Pistones son uno de esos grupos que quedará para siempre y Metadona será siempre Metadona. Tu versión es grande amigo.

Si te atreves un día con una de los Ramones me harás feliz.

Y sin más, me retiro elegantemente a mis quehaceres dejando mi admiración y unos abrazos...

fantasma paraíso dijo...

¡Qué buena historia! Sé —sabes— que lo normal es que recibas aquí alabanzas de lo que escribes o cantas, pero también sabes que si te recalco algo en especial es porque me ha parecido realmente bueno. A ver, que yo soy un tipo educado y probablemente no te escribiría para decirte que menuda mierda..., pero tampoco lo haría para decirte que es genial si no lo pensara. Todas estas estúpidas y seguramente inútiles explicaciones son para que te quede claro que me ha gustado de verdad. Y es que no sé a ti, pero a mí siempre me asalta la duda de que si le enseñas algo que has creado a un amigo y te dice que es estupendo, no sabes muy bien si te lo dice porque es tu amigo o porque realmente lo piensa. A lo mejor a ti no te pasa y lo que sucede es que yo tengo un problema de autoestima, y debo ir corriendo en busca de un psicoanalista argentino o darme un atracón de películas de Woody Allen. No sé.

Introducir elementos y personajes reales en un relato siempre facilita que uno se meta en él y se lo vaya creyendo. Bueno, eso y saber contarlo, porque si lo cuentas mal o no sabes meter los retazos de realidad, el resultado es aún peor. Lo digo para que nadie piense que lo considero un recurso fácil ni nada por el estilo. Y es divertido cuando nos cuentas esas historias en primera persona —tan de verdad— que uno casi se las va creyendo literalmente hasta que les das ese giro inverosímil (o no), que de pronto te recuerdan que se trata de un relato y todo es ficción (o no).

De la introducción que haces a la canción, no puedo evitar traer a colación una pequeña y absurda digresión de las mías que me ha venido a la mente cuando has citado a Juan de Pablos. Yo ahora no escucho «Flor de pasión», pero por las mañanas mientras me ducho y me afeito pongo la radio en el cuarto de baño y escucho Radio 3. El caso es que a eso de las 8.00 Juan de Pablos presenta un «microespacio» dentro del programa que hay a esas horas («Hoy empieza todo»), en el que hace una pequeña efeméride sobre algún músico cuyo nacimiento o muerte coincida con el día, e incluye una canción. Bueno, lo que quería decir es que el nombre del microespacio es «La espuma de los días», que, mira tú por donde, es el título de una novela de Boris Vian, de quien estuvimos hablando aquí la semana pasada. ¿Y a quién le importa esto? Pues probablemente a nadie, ya lo sé. Ahora, que para que yo no llegue tarde al cole, cuando sale Juan de Pablos debo estar al menos a medio afeitar o si no vamos mal.

Y volviendo a la canción, todavía no la he escuchado porque estoy en la consulta. De todos modos, cuando he visto que era «Metadona» me ha dado un poco de respeto. De hecho he pensado que a lo mejor ni la escuchaba por si acaso (bah, lo haré, no podré resistir la tentación). Y es que «Metadona» me parece una canción genial. Tanto que la pongo pocas veces (no sé si me entiendes). Creo que refleja de modo genial la angustia y la paranoia de la droga. Y además es una perfecta canción pop. Y además me recuerda tanto a esa época...

Los Pistones fueron un gran grupo, aunque no tuvieron un gran éxito. Yo les tengo bastante cariño, y aunque también hicieron alguna canción bastante olvidable (y no lo digo por «El pistolero», que a fin de cuentas les otorgó cierta notoriedad), merecen un lugar destacado en la música de aquellos años. Y «Metadona» es un punto de canción. También recuerdo con cariño aquella otra de «...yo jamás te hubiera conocido si no llega a ser por los Ramones». Que al principio pensé que se referiría a que chico conoce chica en un concierto de los Ramones, pero luego resulta que no. Que se conocen en El Sol y lo que pasa es que estaba sonando «I don’t care». O sea, que los Ramones no fueron tan determinantes, porque si la chica te gusta vas y te acercas aunque esté sonando Giorgi Dan y ya se te ocurrirá algo al respecto. Pero bueno, quedaba bien para la canción, supongo. ¡Y qué grandes los Ramones, coño!

yambra dijo...

Pues sí, ya que el post va de eso, yo me uno también: qué grandes Los Ramones!!! (y qué influyentes, incluso a veces de manera inconsciente).

Y ahora en serio. Con respecto a la canción, estoy completamente de acuerdo, mola que te la chupen, incluso aunque lo hagan bien.

Ps.- ¿en directo eres así de bueno, o sin producción y sin voces te quedas en cantautor? :P

Buch dijo...

Yo, a ciegas, sin conocerlas ni nada, creo que prefiero a June. Pero no es esta la cuestión. La cuestión es que la historia me ha gustado mucho, con ese final tan Wolffiano, (Acuérdate de nuestros días). LA frase final es cojonuda, porque para mi es el momento clave de la historia, que al tío le mata la curiosidad, no la bala. Me reí.
Contra los Pistones, no tengo nada, excepto que tuvieran en sus filas a un larguirucho. Los larguiruchos no dan bien en el escenario, es decir, sirven para grabar discos y eso, pero para estar allí en lo alto yo creo que no. Mira a Loquillo, es demasiado largo.No acaba de resultar bien. De hecho los grupos serios no tienen larguirucho e incluso sus componentes tienen estaturas asombrosamente homogéneas.
A mi la que me gusta de los Pistones es “Las siete menos cuarto”. NO las he oído todas, creo, aunque esta que versionas (ya te diré como) si que la había oído.

Besos ¿EH?

ire dijo...

¿qué mas da como la chupen esas zorras? te aseguro que si se la chupo yo, resucita.

pero claro no puede ser, porque yo solo se la chupo al Gran wolffo.

buenísima la historia, la canción para mi gusto tiene un pelín alta la música que impide que pueda oir con claridad tu maravillosa voz.

Wolffo dijo...

Soy un caballero, Van, esas preguntas no se hacen en público. Págate unas cerves y lo hablamos en la barra del bar, que es donde los hombres tenemos ese indigno comportamiento. En cuanto al asunto del porno, colega, ¿has leído la entrada? o, más bien, ¿te has limitado a la lectura golfa, en plan, veo de qué va y comento algo, lo que sea? Porque no tiene nada de porno, y Nacho Vidal a quien, por cierto, no pongo cara (¿por qué será?), nunca ha tenido en sus manos un guión ni parecido a esta historia. Abrazos a ti, lector golfillo, y a seguir bien.

¿Y quién pierde en esta historia? todo dios, me temo. Hasta yo, como escritor, al dibujarme tú lo que podría suceder con este relato. Pero esas cosas no pasan en España. Tal vez si fuera una historia de un comunista perseguido por la social en los últimos días del régimen anterior... o una historia en la que un valiente ex miliciano es traicionado por un facha malote en los primeros años de la posguerra española... a ver si me animo, cohoneh, que'stoy tontolapolla. En cuanto a la música, he intentado poner aquí, en el comentario, una canción que subí hace un tiempecito, pero no me deja, así que lo dejo para ser la banda sonora del próximo post.Es un cover de Los Ramones que hice en octubre de 2007, que me encanta.
Déjame decir que ha sido, ciertamente, un elegante mutis, el tuyo, a fe mía...

Fants, my friend, gracias por lo que dices, en serio, incluyendo esas explicaciones, que son geniales. Me pasa algo muy parecido a lo que cuentas, incluyendo el problema (problemilla, más bien, ¿no?) de autoestima.
Es verdad lo que señalas de introducir elementos realistas, reales y hechos verídicos, incluso, en una narración, por lo demás, fantasiosa. Me gusta imaginar lo que cada uno va a tomar como verdadero y como imaginado, y nadie acierta nunca al cien por cien. Una cosa graciosa que sucede muchas veces es que alguien, conocido, lee un pasaje que se refiere claramente a él, o a un episodio que hemos vivido juntos, y entonces tiende a pensar que todo es sobre él (o ella), incluido lo imaginario, que él - o ella- toma como una especie de trasunto simbólico de lo que pienso yo de esa persona. Y no, no llega tan lejos la cosa. Aunque, a veces, sí. Pero nunca lo pillan cuando es que sí, eso también es verdad.
Yo escucho a Juan de Pablos ahora cuando me pilla en el coche, donde suelo escuchar Radio 3, sobre todo por las tardes, y su programa es, creo, de 7 a 8 o algo parecido. Me cae genial, aunque a veces me enerva su inseguridad, porque me recuerda demasiado a mí.
De Metadona, te diré que si te gusta tanto como a mí, no escuches mi versión porque te vas a deprimir. La canción de los Ramones a mí me recuerda que los grupos tienen una historia antes de triunfar, si es que lo de aquel primer disco (con las 7 menos cuarto y todo eso se puede llamar triunfar)se puede llamar triunfar. Como canción, me parece malísima. Lo que pasa es que discrepo de ti, los Ramones sí determinaron la cosa: porque parece que al tipo, que fuma y bebe en EL Sol sin apenas entusiasmo, lo que le gusta de la chica es que escuche "con gran interés" aquel I don't care; y no solo eso, sino que "tus labios rojos se atrevieron a preguntar, quién eran aquellos del I don't careeee...". O sea, que el tío era un parao de tomo y lomo, y si la nena no se acerca a preguntar que quiénes eran los del I don't care, el tío no moja esa noche. Porque uno no escucha con gran interés a Giorgi Dan, ni pregunta "quién es este del chiringuito", a no ser que quiera perder todo su crédito en una sola pregunta. En lo que te doy la razón es en lo grandes que son los Ramonzuelos.

Yambroid.... jajajajajajaja, tienes razón, yo también estoy de acuerdo en lo que dices de las mamadas: mola cuando te las cantann, aunque se desafine un poco.
en directo, mala persona, soy casi tan bueno, pero más apasionao. Eso sí, cuando toco yo solita parezco más rollo cantautor, pero lo hago con bastante gracia y muy poca precisión. Cuando toco en grupo el resultado es mejor, pero no igual, claro, porque es imposible reunir a cuatro wolffos, no hay talento suficiente en el mundo como para expresarlo, no sé si me explico. Abrazo y tal, y que te canten una nana. Una de las buenas.

June es como más mujer, no sé si me explico, pero Lorna no es poca cosa, en serio: es algo muy a considerar. Pero June... no hay mujer como June. Contra los Pistones no tienes nada que tener en contra, hombre, son muy buenos y tienes razón con lo del bajista alargao, Ambite, que por mucho que se vista de seda... Es una observación aguda que me trae a la cabeza un sucedido con unas fotos de una gran grupo que no voy a contar, porque esto lo que me recuerda es que el sábado tenemos que hacernos unas fotos porque se nos echa el tiempo encima. Y a ver si podemos vernos tú y yo, hombre, que quisiera matizar algunas cosillas de esas que tú y yo matizamos.
He dicho.

Wolffo dijo...

Glups! ire...
calla que nos oyen y se va a poner todo el mundo celosón. Me gusta que te guste la historia y voy a oír la canción con detenimiento, a ver si tienes razón y la remezclo. Pero no creas, a veces es un truco para que para disimular, que no se oiga bien lo que tú llamas maravillosa voz y en realidad no son más que mis graznidos. UN beso y gracias, nena.

Buch dijo...

Pero sobre todo ¿Qué me pongo para las fotos?

Wolffo dijo...

ven desnuda, cielo, completamente desnuda.

Joyrider dijo...

Qué bonita canción, no conocía al grupo y con tu cover me dan ganas de buscar algo de ellos!

Muchos de tus posts me parecen muy cinematográficos, al leerlos me pongo a imaginar las historias interpretadas profesionales y todo, esta vez no fue la excepción, me encantó. El detalle de David Summers es magnífico, alguna vez me lo habías dicho en esta sección de comentarios si mal no recuerdo, pero a ti no te gustan los Hombres G, verdad? Yo soy fan he de confesar, de mis grupos favoritos :P

Oye, qué bien lo de tu libro de recetas, te deseo mucha suerte con él.

un abrazo, Wolffo!

fantasma paraíso dijo...

Lo hice. Así que tengo que contártelo. Me refiero a que escuché la canción al llegar a casa (ya dije aquí lo de acuerdo que estaba con Oscar Wilde respecto a las tentaciones). Bueno, pues me ha gustado. De verdad, es una versión muy buena, y además te diré que lo que más me ha llamado la atención ha sido el bajo y la batería, porque llevas la canción con un ritmo que está pero que muy bien.

En cuanto a lo del «I don’t care», pues sí, tienes razón, la que entabla conversación es la chica y el tipo debía ser un parado y tal. Pero sigo diciendo que no es determinante. Vamos, que si la chica (o el chico) te interesa, podría apuntarte «mil maneras de iniciar una conversación mientras suena Giorgi Dan». No obstante, admito que sería un entorno bastante hostil... pero situaciones más difíciles hemos pasado.

La canción que dices que ibas a poner en los comentarios supongo que será «The KKK took my baby away». ¿Sabes?, la primera vez que me acerqué a tu blog y a las cosas que tenías en la red, de todas las canciones que vi que tenías colgadas la que más me atrajo y la primera que te escuché, fue precisamente esa; quizá algo diferente al resto del repertorio, y de la que creo que decías algo así como que «da gusto poder berrear de vez en cuando».

La canción, por otra parte, en la que cuenta la historia de la novieta que se va de vacaciones a Los Ángeles pero no llega hasta allí porque de camino la secuestra el Ku Klux Klan, probablemente sepas que la compuso Joey bastante dolido porque su chica se había ido con Johnny. Y es sabido, aunque chocante, que Johnny era un tipo bastante de derechas y tal, justamente lo contrario que Joey. Esto de la novia hizo que ambos se enfadasen a muerte y estuvieron ¡años! sin hablarse, pese a que Ramones seguían funcionando como grupo.

A mí me encantan los Ramones y su aportación a la cosa de la música me parece esencial. Y me alegra ver que por aquí son también apreciados. Sin embargo no les fue tan bien en cuanto a éxitos y tuvieron que sudar bastante la camiseta para sobrevivir, sin alcanzar nunca grandes cifras de ventas ni entrar en los Top Ten y cosas así. A mí, aunque me gustaron, la primera vez que les vi (Pabellón del Real Madrid, y yo unos 16 años), me decepcionaron un poco en cuanto a que me parecieron más «tímidos» y menos «fieros» que como les pintaban. Pero rápidos... eso sí, ¿eh? One, two, three, four!

Y Foss, coincido contigo una vez más en lo de los Ramones y también en «Leaving Las Vegas» que me pareció muy buena. Por cierto, seguro que es una errata, pero la peli se llama «Leaving... no «Living...» (que vendría a significar exactamente lo contrario). La peli, digo, está muy bien y hasta le viene al pelo al habitualmente histriónico Nicolas Cage, porque en este caso el papel le encajaba como un guante.

En fin: Gabba, Gabba, Hey! (grito de guerra que, por cierto, los Ramones sacaron de otra peli: «Freaks», de Tod Browning).

The Foss dijo...

Yes Fant. Es una errata o más bien mi eterno problema de velocidad en la escritura.

Voy como a 200 por hora con el teclado pero debería descontar de esa cifra el número de equivocaciones que cometo...

Pero en el fondo no debe ser más que una demostración de lo humano que soy.

Abrazos.

Wolffo dijo...

Joy,
busca, amigo, busca urgentemente a los Pistones que, de verdad, son un gran grupo. Especialmente el disco "Persecución" es un álbum de pop-rock buenísimo.
Sí, recordaba el detalle de DS, pero no recordaba que era a ti a quien se lo había comentado. Es una de las partes de la historia que es verdadera. Efectivamente, Joy, no me gustan nada los Hombres G, pero reconozco hay algo raro (y de prejuicio) en todo esto. No me acostumbro a que alguien se tome en serio a los Hombres G. En España eran, exclusivamente, un grupo para niñas gritonas que se derretían con lo guapo que es David Summers, pero fuera de España tenían otro crédito. Te contesto después de colgar un post de homenaje a la figura más grande del rock español de los últimos años, Antonio Vega, que ha muerto esta mañana. Nacha Pop sí que eran una super grupo, te los recomiendo vivamente.
Y lo de las recetas... a ver qué sucede, pero los acontecimientos se `precipitan. Ya te contaré.
Un abrazo.

Hombre, Fants, pues después de tus palabras de ayer, me alegra un montón que digas que te ha gustado.
Me vas a perdonar que sea conciso contestándote, pero te juro que lo de Antonio Vega me ha dejado muy tocado (cuando veas el video que he colgado en el siguiente post, podrás ver -y oír- que me emociona de verdad, y no sé, estoy un poco hecho polvo, la verdad) y no estoy pa demasiadas fiestas.
Te digo, no obstante, que sí, que tienes sólo a medias razón con lo del ataque a la chica: confiesa que si a la chica le mola Giorgi Dan, te echaría un poco p'atrás. Estoy contigo en lo que dices de los Ramones y su importancia e influencia en la música (y la actitud) de los 80 a acá.

Foss, ¡qué te voy a contar!

MAHOMAL dijo...

Buenísimo y requetebuenísimo.
Y lo del libro.. Pero tío ¿vas a publicar el libro??? ¿Y me lo has contado cuándo??
Ya estoy toda nerviosa esperando

linmer dijo...

Creo que este final es imperdonable, yo no sólo quería saber si era verdad, quería documentos gráficos.

Hecho el chascarrillo de rigor, debo decir que la canción suena magnífica. No sé como tienes el tema del libro, pero yo hace tiempo que me vengo preguntando por qué no editas un disco, o al menos un repositorio unificado con todas las canciones, wolffoTunes como si dijeramos, que navegar por la historia esta del divShare es una tortura.

La historia, más allá de cualquier interpretación sexual (¿Por qué June en un mes se había zumbado a Wolffo y no así a Chautón?), me parece un bello cuento sobre perdedores y perdidos. Una reflexión sobre las apariencias, el valor subjetivo de las cosas frente al percibido por los demás, etc.

Eres grande Wolff. Y espero que no creas que es idolatría, que es puta envidia.

Wolffo dijo...

Mi querida Mahomal,
muchas gracias por tu entusiasmo: sabes que me encanta cuando eres tan poco objetiva. Gracias, de verdad, y, por lo que respecta al libro, si podemos, hablamos hoy y te cuento, pero te adelanto que no es oro todo lo que reluce, ¿verdad? Pues eso es lo que está pasando, a veces la hojalata, incluso el plástico, relucen más que el mismo sol. Y tú, cuando sonríes, también luces deslumbrante, que lo sepas. Un beso.

jajajajajajaja, es verdad, tío, pero no es mi culpa: yo había subido el video, pero lo señalaron cono "inapropiado" en YouTube (ya sabes, con esa banderita que es una herramienta de dudosa moralidad) y ya no puedo demostraros lo bien que lo hacía.
Lo del WolffoTunes es una idea que tengo en la cabeza desde hace tiempo, pero no acabo de ver el sitio adecuado, aparte de que si pretendo cobrar por mis canciones (cosa que, no te voy a engañar, me encantaría) éstas deberían estar grabadas e interpretadas como dios manda, y no como wolffo acostumbra. Anyway, si tienes alguna idea (no para cobrar, claro, si no para colgar los temas en un sitio y que sea fácil de escuchar y de bajar) tengo las orejas abiertas del tó.
En cuanto a tus dudas sobre la historia que nos cuenta Chautón, no deberías dudar: Wolffo tiene establecido desde hace años su carácter de explosivo sexual, Chautón es un advenedizo, que sale con las chicas después de Wolffo, no hay comparacíon posible.
Muchas gracias, linmerick. Un abrazo fuerte.