martes, mayo 05, 2009

La guapas deberían triunfar




Leo, con verdadero deleite, y desde hace años, a Tautina, en sus sucesivas bitácoras, en las cartas que he tenido el placer y el privilegio de intercambiar con ella, en sus periódicas publicaciones en revistas literarias, en relatos y poemas que no se cansan de ganar premios... a todo el que se me pone a tiro le digo (y sé que esto le parece a Tautina una exageración desmedida, y valga la reduplicación) que Tautina es la mejor escritora en español de nuestros días.
Lo creo sinceramente. Su prosa es vigorosa, poética e intachable. Si escribe para emocionar, te rompe el corazón y los esquemas; si erótica, y lees sus párrafos tórridos en voz alta, se corre rápidamente la voz de que no hay escritora más excitante en el mundo; si dramática, es demoledora. Y siempre, latente o patente, un finísimo sentido del humor dota a sus líneas de la maestría que te hace alejar el libro, el papel, el monitor de tus ojos y volver a leer con incredulidad: ¿es posible que sea tan bueno?
Lo es. Tautina es la más grande.
Hace unos días, ocultándose (seguramente para no apabullar) bajo el seudónimo de Julia R. Robles ha publicado Las guapas deberían morir, su primer libro de relatos. Normalmente, cuando un colega recibe la buena noticia de la publicación, de mí obtiene desdén y carretadas de envidia insana. En este caso, no. Tal vez por conocer personalmente a la autora, por saber de sus relatos desde hace tiempo, por haber compartido con ella algunas experiencias literarias amargas y otras dulces, la noticia de que "Las guapas..." se publicaba me llenó de alegría. Se publica tanta mediocridad que ver publicada esta pequeña (por breve) obra maestra es una noticia absolutamente esperanzadora.
Ya he leído, por supuesto, y releído mil veces, cada uno de los relatos que componen esta maravilla impresa, y recomiendo esta joya a todo el mundo sin ningún tipo de peros. Leer cada uno de los relatos es puro gozo, y releerlos luego, mentalmente, cuando, inquietos, acuden sin avisar a tu cabeza, es un placer reservado a los privilegiados de este mundo.
Conozco bien a Tautina y espero, y deseo de todo corazón, que "Las guapas..." sean sólo el principio de la deslumbrante carrera que una escritora de su talla, una mujer de su valía, merece.
Las guapas deberían morir, de Julia R. Robles, editado por Tres Fronteras Ediciones. No dejéis de leerlo.

actualización: acerca de la distribución
Me escribe amablemente José Antonio Bascuñana, de Tres Fronteras Ediciones, para decirme algo que es evidente y que debería haber dicho yo desde el principio si es que yo fuera una persona con dos dedos de frente. La forma más fácil de conseguir el libro (fuera de la Comunidad de Murcia) es acudir a tu librero habitual y darle los datos normales (título, autor, editorial, ISBN para los más puntillosos, todos esos datos en el mini site del Las guapas...) y éste lo pide y en pocos días lo tendrás. En fin, eso.

22 comentarios:

SAL dijo...

Pues pienso leerlo, volver a desplazarme por Madrid en metro y en bus, es algo que me ha permitido aprovechar el tiempo para leer en cualquier rinconcito.
¿Para cuándo tu libro de cocina?.
Un besazo wolffete.
Sal

Wolffo dijo...

Hazlo, Sal, porque es un libro delicioso, te lo puedo asegurar. Si visitas la página del libro, verás que se trata de una colección hecha para leer mientras se viaja; la colección se llama "La Biblioteca del Tranvía" y el libro te cabe en el bolso... y en el bolsillo, si no llevas los vaqueros demasiado intravenosos.
Un beso y sí, cómpralo, que es maravilloso.

En cuanto al mío, ya ves en el anuncio "coming soon..." Estoy con los trámites y a ver si la semana que viene, ya está.

Otro beso.

The Foss dijo...

Siguiendo tus "lazos",alguna vez he paseado por espejoopalino, aunque nunca he dejado comentarios la verdad. O tal vez si... no estoy seguro.

Lo cierto es que escribe como quiere de eso no cabe duda, y siempre me ha parecido un lugar elegante... El diseño, las fotos, los textos ... ¿No te parece?

Abrazos amigo.

Wendeling dijo...

Estoy por completo de acuerdo contigo, Wolffo. TAutina es una escritora excepcional.

Ahora toca hacerse con su libro :)

Besos de una maia.

linmer dijo...

Enhorabuena a tu amiga, la leí cuando tenía otro blog. Una gran escritora, de verdad.

Lo que no me queda muy claro en la web es como se compra el libro. Si hay una forma práctica desde estos lares yo encantado de colaborar a la causa.

Te deseo la misma suerte en breve, espero ansioso tu libro de cocina y los que vendrán.

Abrazos.

Wolffo dijo...

Tienes razón, Foss: el espejo opalino es un sitio elegante donde los haya. No en vano, su dueña, es la elegancia personificada. Y sí, claro, escribe no sólo como ella quiere, sino como queremos los demás, que ya es difícil... Abrazo y gracias.

Mi querida Wen... sé que sigues a Tautina (que ahora ha añadido a su nick Vaiamalla, lo que siempre me recuerda a ti) desde hace mucho y antes nuestros blogs estaban juntos en su lista de enlaces, lo que me hacía mucha gracia. Era otra coincidencia. Y sí, toca eso. Y lo haremos, porque encima el libro es muy asequible y te puedo jurar que es una gozada para la inteligencia. Un beso y gracias, maia querida.

Tautina es difícil de olvidar, ¿verdad? Escribe con tal maestría y belleza que es difícil que no deje huella. En cuanto a la compra, lo mejor es llamar a los teléfonos que aparecen, o escribir al eMail que ponen en el sitio. Un abrazo y muchas gracias, linmerick, amigo.

Buch dijo...

Yo es que me pongo verde de envidia y tal, aunque para mi consuelo, alguien me dijo el otro día que la envidia no es querer el bien del otro para subir a su altura, sino desear su mal, para que el otro baje a la tuya. De eso estoy a salvo por el momento. El hecho es que Tau impresiona escribiendo.

En realidad esto es lo que quería decir. Desde el principio.

Wolffo dijo...

Pues si eso es lo que querías decir desde el principio, alcornoque, podías haberlo dicho así, o si no, si ya la has cagado, dale la vuelta al comentario y ya está.

Es curioso eso de la envidia que te dijeron... ¿quién te lo dijo? Es para mandarle unas flores o algo.

Estoy de acuerdo contigo en una cosa: impresiona, Tautina, claro que sí.

fantasma paraíso dijo...

Yo también soy de los que ya había caído en la tentación (fascinante como todas las tentaciones y ante las cuales, como dijo Oscar Wilde, la mejor manera de acabar con ellas es cayendo) de pasarme de cuando en cuando por el blog de Tautina, siempre elegante y sensual. Me alegro mucho de que publique este libro, porque es obligado alegrarse de algo así: de que se publique, de que se edite, de que se compre y de que se lea. Y sobre todo si, como seguro que es el caso, el libro tiene mucho que decir.

No sé muy bien qué distribución tendrá la editorial, pero lo buscaré. Por cierto, al principio pensé que la portada era la de la foto de tu blog, es decir, la chica desnuda con el libro abrazado, pero veo en el enlace que no, y que la portada es sólo lo que la chica abraza. Me gusta como es, con las letras blancas sobre fondo negro, pero que conste que tu diseño me pareció muy bueno.

El título, inevitablemente, me trae a la memoria a Boris Vian y a su novela «Que se mueran los feos». Y dado el carácter literario musical de este blog y mi innato amor a la digresión, aprovecho para recordar a este polifacético escritor, que además era ingeniero, músico, trompetista de jazz (y muchas cosas más), y que lo mismo se codeaba con Sartre que con Duke Ellington en aquella bohemia parisina de posguerra (finales de los cuarenta) en torno a Saint Germain des Près. Por cierto, esto me recuerda una errata que cometí en mi anterior comentario y que por pereza no corregí: el beat hotel de París fue frecuentado por los escritores beat americanos a finales de los cincuenta, y no de los cuarenta como puse. De hecho, William Burroughs vivió allí entre los últimos años de los cincuenta y los primeros de los sesenta.

Vamos fatal, con digresiones a mis digresiones. En fin, para cerrar con Boris Vian y dándole otro toque musical, esta vez patrio, recordar que es el autor de ese divertido relato «El lobo hombre», basado en el cual La Unión compuso aquella canción que tanto éxito les dio en su día, y que cuenta de un modo bastante literal algunas de las cosas que suceden en esa historia en el que un hombre lobo muerde a un pobre lobo bueno —Denis— y le convierte en hombre (no tan bueno).

Termino como empecé, dando la enhorabuena a Tautina (a Julia) por su libro. Si acaso leyera estos comentarios: un beso muy fuerte... ¡y a seguir escribiendo!

Michel dijo...

Pues nada, a comprarlo. La verdad es que no he leído nada de ella ni su blog pero si tú lo dices, lo dejo todo y lo compro.

Tengo un mes muy relajado para cualquier quedada dominical o sabadal o lo que sea.

Y Oscar Wilde también dijo aquello que hay dos tragedias en el hombre: no conseguir lo que se desea y conseguirlo. De las dos la segunda es peor. O algo así. Que no te pase con la publicación de tu libro.

Un fuerte abrazo jet-lageado

Wolffo dijo...

Claro que sí, es obligado alegrarse porque es una buena noticia, pero en este caso, ya verás, es fabuloso el libro, aunque se te acaba en seguida, tan breve es...
Como pongo en la actualización, me asegura el editor que lo más sencillo es pedirle a tu librero que lo pida y en un par de días lo tienes.
En cuanto al diseño, no quiero arrogarme lo que no es mío. La que es diseñadora gráfica es Tautina (y de las buenas, si quieres revisar la identidad corporativa de la clínica, puedes llamarla a ella) y el montaje de la señora sexy con el libro es suyo: yo me limité a robar la foto de su bitácora. en cuanto al diseño en sí de la portada, de la colección en realidad, robo las palabras, de nuevo, de la bitácora de Tautina: "El diseño de tan coqueta edición (premiado recientemente en los LAUS) corresponde al estudio Paparajote."Por un momento, Fants, me he temido lo peor: que tu bucle digresivo te llevara a la estrambótica letra de la canción Que se mueran los feos de los Sírex:
Que se mueran los feos, que se mueran los feos
que no quede ninguno, niguno, ninguno, ninguno de feos
pues les quitan las chicas, que tienen mucha vista
nadie sabe que tienen un arte especial para las conquistas

Yo, yo, yo soy muy feo
y la estética por mucho que avance no me salvará
Eso sí que eran letras, hombre... un día transcribo la mejor de los Sirex: Faldas cortas, piernas largas, que es para pegarse un tiro.

Gracias, Fants.

Dí que sí, Mich, que se lee en un suspiro y dan ganas de más. Es genial para regalarlo, ya lo verás. Te he mandado un mensajillo al emilio para lo de las quedadas, a ver si lo arreglamos de una santa vez, hombre.
Oscar Wilde... artista de cine, ¿no?
Abrazo desde tierra firme.

Buch dijo...

¿Flores? Creo que era un marinero turco, te dará una hostia...

Wolffo dijo...

¿Es que crees que algo en mí no gustaría a los marineros turcos?
porque yo estoy a fovor de la marinería, en general, ladrón.

The Foss dijo...

Jodo Fant. Qué tío! También me recordó el título al viejo Boris.

Creo que ya lo he comentado aquí alguna vez (ya dice mi chica que me repito...), tuve una época de "enganche" a sus libros. Además era raro para mis amigos de aquellos años porque empecé a esuchar a Duke, Miles, la Fiztgerald...

Me hace gracia la referencia a la historia de la Unión. Habia otra historia en el mismo libro que también acabo versionada por estos chicos, la de la niebla afrodisiaca. ¿Recuerdas?

Abrazos dejo.

fantasma paraíso dijo...

Sabía que ibas a recordar la canción de los Sirex. De hecho también pensé en ella además de en la novela de Vian, pero no lo mencioné para ver si tú lo hacías al responderme (hay que ver que juegos más tontos se hace uno mismo). Y es que los Sirex serían para pegarse un tiro, como dices, pero a mí me recuerdan a ti y a Buch cuando erais (éramos) pequeños, porque en vuestro repertorio habitual (medio karaoke, ¿recuerdas?, aunque aún no había karaoke ni nada) estaba la de los feos y aquel otro «hit»: «Si yo tuviera una escoba».

Foss: me alegro de que tú también aprecies a Boris Vian. No esperaba menos de ti. La verdad es que es un escritor con muchos registros ¿verdad?, desde lo cómico y lo surrealista hasta la crudeza y la violencia más desgarradas. Claro que también tenía muchos registros en su vida, como apunté. Este año se han cumplido los 50 años de su muerte; por cierto, ¿sabías que murió de un ataque al corazón mientras estaba en un cine viendo la adaptación de su libro «Escupiré sobre vuestra tumba»? Parece que no le estaba gustando. Coñas aparte, antes de palmarla ya había comentado a sus amigos que no le gustaba un pelo y antes incluso del estreno trató de que no apareciese su nombre en los créditos. Pero si vendes los derechos al cine... ¡es lo que tiene! Supongo que luego no vale enfadarse (que se lo digan a Javier Marías).

«Escupiré sobre vuestra tumba», por cierto, que publicó bajo seudónimo y con unas escenas de sexo y violencia que ríete de Bret Easton Ellis y su «American Psycho» (y más de 40 años antes). Y cuyo título recuerda al «Bailaré sobre tu tumba» de Siniestro Total, magnífica canción y mucho más divertida.

Y sí, Foss, me acuerdo de la historia de la niebla afrodisíaca, que también está en el libro de relatos de «El lobo hombre». A mí, fíjate, esa historia me vino a la memoria cuando me leí «Ensayo sobre la ceguera», de Saramago (que creo que ahora también han hecho una peli). Claro que el libro del portugués es mucho más serio y el de Boris Vian —que no es que los personajes fuesen ciegos, sino que la niebla espesa que cubría París no les permitía ver— es para mondarse (sublimes las colas para ir a la panadería, creo, para tirarse a la panadera que todo el mundo sabía que estaba muy buena).

Es curioso como muchas veces la literatura te lleva a la música, como dice Foss. Ya que mencionas a Davis, yo recuerdo acercarme al genial Miles Davis sabiendo que su «Birth of the Cool» era uno de los discos favoritos de Kerouac. Pero la buena literatura, y la buena música, y cualquier otra actividad o persona interesante, lo es especialmente cuando te lleva a conocer otras cosas, te conduce y te descubre. O al menos eso me parece a mí. Una especie de «bibliografía implícita» (o explícita).

Mich, a ver si es verdad que nos vemos, y respecto a tu cita de Wilde —que cuánta razón tiene, como en casi todo—, aportar también en esa misma línea ésta otra: «Plegarias Atendidas», la última novela de Truman Capote —póstuma e incompleta— viene precedida por una cita de Santa Teresa, de la que el libro toma el título: «Se derraman más lágrimas por las plegarias atendidas que por las que no lo son». Pues eso.

Y termino con un apunte personal: Anteayer fui tío de nuevo, porque mi hermano pequeño ha tenido su tercer hijo (niño tras dos niñas), lo que sumado a un amigo que fue padre por primera vez hace unos días, a una amiga que sale de cuentas esta semana, y a otros dos que se acaban de enterar de respectivos embarazos, hace que me encuentre rodeado de bebés por todas partes: ¡lagarto, lagarto!

fantasma paraíso dijo...

Hay que ver qué cosas. Termino de mandar este comentario, me suena el móvil... y es Luis Bolín, el bajo de La Unión... ¡Y todavía hay gente que no cree en los fantasmas!

Wolffo dijo...

jajajajajaja, ¿Todavía recuerdas eso? en realidad la de los feos no formaba parte de nuestro repertorio, no así la escoba, que la hacíamos de lujo, y muchas canciones de los 60 de los mustang y los brincos y tal.
¿Tu hermano Javier tiene 3 niños? Es curioso, pero a uno le cuesta asumir que personas que siempre han sido pequeñas (los hermanos pequeños de los amigos, por ejemplo, a los que no ves desde hace 30 años) crezcan y se hagan personas adultas. Y más los que eran un poco bandarrillas... jajajajajaja.

Oye, sobre el bajo de la Unión, hay una anécdota fabulosa. Si es amigo tuyo, pregúntale si es cierta, porque a mí me da que pensar.
Recuerdas dónde vivían Willie, Borja, Edu y el resto de los AdeC, ¿verdad? Bien, pues Willie se quejaba siempre de lo pelmazo que era su vecino (de arriba, creo) que estaba aprendiendo a tocar el bajo. Decía que era pesadísimo y como todo el que aprende a tocar un instrumento, atormentaba a sus poco comprensivos vecinos. Luego estalló La Unión con ese Lobo Hombre en París del que habéis hablado, pero lo curioso es que lo más característico de ese tema, lo que más llamaba la atención, aparte de la voz de Rufus, era esa maravillosa línea de bajo que va armando toda la canción. Le pregunté a Willie más de una vez si estaba seguro de que su vecino pelmazo y aprendiz y el bajo de la Unión eran la misma persona y él no tuvo nunca la menor duda. Pero es que a mí, que también toco el bajo, nunca me pareció que las frases de bajo de Lobo... fueran las frases de un aprendiz. Pregúntale si vivía allí. Y ya me dices.
Wops!

fantasma paraíso dijo...

No hace falta que se lo pregunte: lo sé. En efecto Luis vivía allí, en el edificio Feigón de la plaza de Cuzco, y era el vecino de arriba de los Aguirre. Entonces vivía con sus padres, que siguen viviendo allí. Bueno, su madre, porque su padre murió el año pasado.

Luis era compañero mío del colegio. Igual que de Borja, claro. Y te dejo una anécdota mejor: Borja se quejaba de que sus hermanas mayores (las de Luis), le tiraban tampax por la ventana...

Luis se casó, se separó, tiene dos hijos... Bueno, las cosas de la vida. Pero siguen con La Unión, ¿eh? De hecho ahora andan con un proyecto de material nuevo.

Wolffo dijo...

¿compresas? joder... jajajajajajaja, eres único guardando secretos, macho.

O sea que sí, que el riff de bajo de Lobo Hombre o se lo enseñaron al ir a grabar (creo que su primer productor fue Rafa Abitbol, un DJ mítico de la movida, conocido como "el palmeras" por su afición desmedida a ese tipo de camisas), o le salió de chorra... joder existe la suerte... porque el riff es fantástico.

Abrazo, Fants.

fantasma paraíso dijo...

En realidad el que tuvo bastante que ver en el asunto fue Nacho Cano, el de Mecano. El primer disco de La Unión lo produjeron a medias Abitbol y Nacho, y fue Nacho el que enseñó a Luis a defenderse con el instrumento.

Nacho Cano también fue compañero mío del cole, era amigo de Luis, y fue el primero en triunfar con Mecano (que nunca me gustaron, la verdad). Luego Nacho —que por cierto, previamente tenía un mini grupo con otro colega del cole que ere primo de Jose Martín y que aunque lo dejaron, el susodicho primo siempre se quejó amargamente de la autoría (a medias) nunca reconocida de «Quiero vivir en la ciudad» (cara B creo del primer single de Mecano con «Hoy no me puedo levantar» —, pues Nacho, decía, triunfó, pero no se olvidó de su colega Luis y de aquel grupete que tenía y siempre les echó una mano.

En el apartado de cotilleos de esos que te gustan aunque me recriminas, tengo uno de cuando Nacho no era rico ni nada, sino normal, y en una subasta benéfica en el cole (los jesuitas y sus cosas: quien quisiera traía lo que fuera y se subastaba en clase para ayudar a los pobres, espero), le gané en reñidísima puja el vinilo doble «Tommy» de los Who. Debía ser primero de BUP (segundo a lo sumo) y recuerdo que el disco lo «donó» Robles. Bueno, pues tras pujas varias y deshacernos de otros posible compradores, sólo quedamos Nacho y yo. Y me llevé el gato al agua.

Recuerdo que en el recreo todavía me vino Nacho para convencerme de que se lo vendiera. Pero nada. Yo firme. Todavía tengo ese disco, ¿sabes? Y bueno, es gracioso porque pocos años después él se podría haber comprado la discográfica entera, supongo.

Quizá para otro día te contaré cuando su hermano José María (el otro de Mecano, que era mayor que nosotros) apareció en un festival de fin de curso cantando una especie de «canciones protesta» en falsete. Inenarrable...

Saludos desde lo más profundo de los polvorientos códices de mi fantasmagórico castillo, donde —como verás— almaceno terroríficas historias.

ana dijo...

Hola niñoooooooo.

Que lo sé, que llego tarde, que he tenido una semana de narices, pero que aquí estoy, tomando nota, del libro.

En general, me gusta mucho leer a mujeres, y si son relatos seguro que me gusta también, y tal y como,lo has descrito más.

Un besito muy fuerteeeee.

Wolffo dijo...

Vaya, Fants, parece mentira que haya llegado a algún sitio con semejante maestro... Pero eso es sobreponerse: tienes un maestro horrible y a pesar de todo, sales adelante. Bien por el bajista de la Unión. En cuanto al coautor de la canción de Mecano, imagino que nunca llevó el tema a los tribunales, ni a los medios por eso de que nadie que comete un delito y que ve que le cuelgan el mochuelo a otro se empeña demasiado en airear su participación en el hecho.
No te recrimino que cuentes las historias, hombre, me refería a que dabas datos demasiado concretos sobre la dirección de unas cuantas personas, a mí me encantan las historias y por mí, te pediría que contaras más. Te lo piedo de hecho, y por eso este comentario último me mola un huevo: hay un montón de historias jugosas.
Tommy es un gran disco. Yo, de pequeño oía más el Tommy "the movie", la banda sonora de la peli, pero según crecí, me di cuenta del valor del disco original, que siempre me gustó, y empecé a detestar la horterez de la banda sonora. Aunque la versión de I'm free de la peli me gusta más que la del disco original.
Lo del escritor de óperas no puedes callártelo, Fants: por lo que más quieras, cuéntalo. O serás condenado a vivir.

Un abrazo, my friend.

Mi querida ana: llegas en el momento justo, nena, ahora, cuando vengas a leer mi respuesta te encontrarás un post nuevo y tal vez te quedes a leerme un ratito más.
En cuanto al tema de este post, si te gusta leer cosas buenas (como leeerme a mí, por ejemplo) te gustará este libro, seguro, y te sabrá a poco. Porque si algún defecto tiene, es que se termina bien pronto y te deja con muchas ganas de seguir.
Pídelo en tu librería y verás.
Un beso enorme para ti, annoushka.