jueves, julio 13, 2006

Aquellos días, estos lodos.

Si tienes edad suficiente, seguro que recuerdas la tarde en que asesinaron a Miguel Ángel Blanco. Yo no la olvidaré jamás. Jamás.

Tres días atrás, habían secuestrado a este, para mí, absolutamente desconocido concejal del PP en el ayuntamiento de Ermua. Seguramente, aparte de sus familiares, su círculo de amigos y profesional, poca gente sabía de este muchacho de mirada triste y corazón valiente. De una cosa podemos estar seguros: era un hombre con coraje. En esos años, ser del PP, concejal y vivir en el País Vasco sin esconderse, ya es una tarjeta de presentación que abruma.

Viví el secuestro de Miguel Ángel Blanco como otras acciones de ETA: con rabia, asco e impotencia. Pero también con lejanía. Lo normal. Esta vez, había algo diferente, no obstante. ETA había puesto fecha a la muerte del joven concejal si no se cumplían una serie de condiciones imposibles. El gobierno, con toda España detrás, se negó a ceder al chantaje. Ahora, nueve años después, seguramente, asomará el güito alguien que opine que se podía haber cedido si así se salvava una vida. “Ninguna idea es tan importante como la vida” es el tipo de simpleza, de mamarrachada, que se escucha en casos como este.

Recuerdo que aquel día comí temprano. Poco, lo que en mí es extrañísimo, y me senté frente al televisor. No sé si todas, supongo que no, pero había varias cadenas con programas especiales. No soy capaz de jurarlo, pero no recuerdo que pensara en el morbo en ningún momento. Una especie de ola, de tsunami de incredulidad barría España entera: no puede ser posible. La sospecha terrible se extendía, un terremoto de conciencias con su epicentro en la Plaza del Ayuntamiento de Ermua, sacudía España entera, mucho más unida entonces, por este suceso trágico, que nunca. Parece mentira.

Mi retina mantiene aún la impresión de encuadres de esa plaza, llena de gente buena, sencilla, que buenamente, sencillamente, miraba al cielo con expresión a mitad de camino entre la esperanza y la desesperación. Recuerdo que mi hija me preguntó que qué me pasaba. Incrédulo, miraba el televisor, lloraba en silencio y abrazaba a mi niñita de 7 años que no entendía porqué miraba tan triste ese programa tan raro de la tele.

No pueden matarle. No, no es posible que le maten.

Manifestaciones espontáneas empezaron a surgir en toda España.

No es posible.

Y se acercaba la hora, y se traspasó, incluso, la hora en que vencía el ultimatum.

No pueden haberle matado.

Pero lo hicieron.

Los muy canallas, lo hicieron.

Me recuerdo llorando como un colegial mientras miraba en la tele llorar a toda España. Le habían matado. Finalmente, le asesinaron.

Todos recordamos la ola de solidaridad, pena, rabia y dignidad que sacudió España entera.

Pero España es un país de memoria televisiva: frágil y sólo existe si alguien la patrocina. Por eso hoy la mayoría actúa como si hubiese olvidado, superado esa indignación.

Cuentan que la rata que descerrajó dos tiros en la cabeza inocente e incrédula de Miguel Ángel Blanco, vomitó después. Lástima que no vomitara, también, el corazón, y así nos habríamos ahorrado todo el asco, la rabia, la indignación que hemos vivido en estos días con motivo del juicio que acaba de celebrarse, que les ha condenado a pudrirse en la cárcel.

Ayer volví a ver a ese despreciable despojo humano en la tele. Acompañado de una rata igual de repulsiva: su compañera de armas. La perversión del lenguaje lleva a decir a los periodistas que estos dos sujetos son “compañeros sentimentales”, un eufemismo exagerado, en mi opinión, para dos asesinos incapaces de albergar sentimientos.

El tema es que ese par de repulsivas heces son etarras. Y ahí les tienes, gallitos, envalentonados, creyéndose el centro del universo. Dos excrecencias humanas que no respetan nada; que sólo merecen pudrirse aislados en la cárcel.

Esos dos asesinos son compañeros de otra rata hoy muy valorada: Otegi. Este cretinoide integral, este despreciable sujeto que, entre otras cosas es un secuestrador y colaborador en otros asesinatos, y que está al lado de los asesinos, entre otros, de Miguel Ángel Blanco, va a sentarse a negociar con nuestro gobierno.

Porque al frente de nuestro gobierno hay un cobarde integral, un egocéntrico incurable, un megalómano espasmódico, que quiere pasar a la historia como el pacificador y no es más que un muñeco de los etarras. Un pim-pam-pum capaz de vender a sus hijas (no lo hará, sencillamente, porque nadie las quiere comprar) por una bonita foto en la portada de El País.

El espíritu de Ermua, llamaron a esa ola de “ya está bien” que barrió España. Visto con perspectiva, qué ilusos éramos, ¿verdad? Me recuerda lo ilusos que fueron otros antes, nuestros hermanos mayores, nuestros padres, cuando creían que vivir de otra manera era posible.

Aquellos maravillosos años. Aquellos maravillosos e inútiles sentimientos.


California dreamin'

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Ya sabéis que me fascinan los juegos de voces. Y desde pequeñito, he sentido auténtica devoción por las canciones en las que uno canta y los coros le lanzan respuestas al texto, o lo repiten. Dos ejemplos de este tipo de canción son: You're going to lose that girl (yes, yes, you're going to lose that girl...) de Lo Bitle y esta maravilla, bella e ingenua, de Mamas & the Papas que no he podido resistirme a grabar. Nunca he conseguido que en los grupillos en los que he estado se tocara esta canción, siempre me encontraba la misma respuesta: esta canción sólo quedaría bien si tuviésemos tías que cantaran bien. Puede ser cierto, pero siempre me pareció una excusa idiota. Es cierto que los juegos de voces con tesituras femeninas poderosas son inigualables, pero si las mujeres no quieren cantar conmigo... tendré que cantarle yo solo a las mujeres, esa es mi opinión. Musicalmente, esta vez he prescindido de la guitarra acústica y he grabado 3 eléctricas; dos haciendo de rítmica y una distorsionada para el solo que, en el original, era de flauta. Queda bien un pelín más guitarrera.Bueno, esta canción es la pera, ¿eh? Cántala conmigo, no seas...

29 comentarios:

jartos dijo...

Recuerdo perfectamente ese día. Estaba solo en casa, me hinche a llorar. Casí lo que más me impresiono fue en la puerta de la casa de Miguel Angel Blanco a una periodista de TVE que comenzo a hablar y que no pudo seguir, la rabia, los sentimientos y las lagrimas le impidieron hablar. Todo aquello a pasado, ahora se valora más a Otegui que a cualquier votante del PP. Ese primero es una buena persona y el votante es un desgraciado. Mucho a cambiado en estos 9 años, siendo las mismas personas.

Espero que este post tenga el exito de otras veces y que muchas personas vengan y den su punto de vista a la situación.

Ayer hiciste una cosa que me alegro bastante, pero que no ha cambiado para nada mi admiración y cariño que siento por vos (no es declaración de amor, pero...jajaja)

Un abrazo amigo.

pijomad dijo...

Pues.. como que hoy voy peleón.. y no contigo.. como que pienso que podemos hacer algo, al menos mover la conciencia de la gente... que vean ese egocentrismo que rodea al personaje que nos gobierna, que es capaz de vender a su madre y destrozar miles de almas por ver cómo le aclaman.. ¿estamos locos? estoy empezando a pensar que si. mientras tanto, me dedicaré a pasar tu blog a toda mi base de mails.. (que no es poca). Enhorabuena.

Princesa del Guisante dijo...

Yo tengo edad para recordarlo. Le secuestraron justo antes de que cogiese un tren para irme de fin de semana a levante, y en ese momento le di por torturado y muerto, en ningún momento abrigué la esperanza de que fuese otra cosa que una sofisticación de las alimañas para matar a un ser humano, en ningún minuto de ese fin de semana pensé que ETA fuese a soltar a su presa porque ya entonces no esperaba nada de ellos. Pensaba que era general, pero ahora veo que no, que hay almas cándidas e imbéciles (alternativamente, quien se dé por aludido que se meta donde quiera) que sí esperan algo de esos gudarisdemierda. Ellos no me han engañado jamás, pero sí otros, sí me engañé pensando que el espíritu de Ermua no tenía marcha atrás, que jamás los hijos de puta que mantenían aterrorizados a pueblos enteros con la valentía del matón iban a poder volver a campar a sus anchas, que nadie iba nunca ya a comprar el pan en la panadería de la de batasuna, que nadie iba a tomar vinos en las tabernas donde se reunían los asesinos, que nadie iba a mirar a otro lado cuando las familias de los asesinos y los asesinos mismos paseasen como los dueños de las vidas y las haciendas... pero me equivoqué, claramente, y ahí están el esdrújulo compulsivo y su recua de seguidores como evidencias.
El lunes siguiente, después de ese fin de semana en el que unos malnacidos que decían actuar en nombre de una región (y como casi nadie les llevaba la contraria estaban convencidos de ello, y como ahora su trayectoria de delincuentes les avala como interlocutores están dándoles la razón)secuestrasen, torturasen y asesinasen a Miguel Ángel Blanco (y me ahorraré lo de que no había cometido ningún delito: ni aunque lo hubiera cometido merecería semejante trato)fui por primera vez a una manifestación. Nunca pensé que nueve años después estaríamos como estamos, ni que los golpes viniesen de tantos sitios distintos, ni que la dignidad de las víctimas se pusiese a la par de la de los asesinos (que ni tienen ni la conocen)
Los mierdas que apretaron el gatillo ahí están, follando en bis a bis, y ni engendrar les va a humanizar... pero hubo muchos mierdas más sujetando la pistola, y ahí siguen, "mediando" para que la banda de terroristas siga teniendo dinerito con el que mantener a sus lobeznos, o recogiendo los frutos en nombre del "nacionalismo moderado", o callando cuando una viuda tiene que vivir sobre el negocio que el "reinsertado" asesino de su marido ha puesto debajo de su casa, o silenciando y desacreditando a las víctimas, matándolas civilmente mediante la desacreditación sistemática que las ha convertido en "radicales peligrosos", que ahora las manos blancas sí ofenden; aunque no hacen daño, claro, y está visto que a algunos sólo les merece respeto quien les puede descerrajar un tiro en la nuca.
La canción la dejo para otro momento, que ahora no tengo el ánimo adecuado.
Un beso.

Wolffo dijo...

Jartos,
yo recuerdo imágenes sueltas, inconexas, de Ermua, en las que se veía gente joven de aspecto, para entendernos, izquierdoso, clamando indignados: esa era la novedad. Hasta entonces se veía a los "peperos", pero el que todo un pueblo se echase a la calle, allí, en el país vasco, aquello era muy fuerte. ¿Recuerdas al Ertzaina que se quitó, harto de esconderse, el pasamontañas? Eso fue todo un símbolo.... de lo mal que estamos ahora. En fin, amigo, yo también agradecería opiniones pero, lamentablemente, este blog está de capa caída, así que seremos el grupito de siempre opinando, lo cual, no creas, me llena de alegría. Un abrazo fierte, cariño (jajajajajajajaaaa...)

Pijomad
Yo creo, amigo, que sí, que estamos locos. Al menos, la mitad de España se ha vuelto loca. Como somos hooligans de los partidos, en lugar de tener opinión, defendemos cualquier posición que éstos adopten, sin importarnos las implicaciones morales y éticas de esas posiciones. Y que conste que uso la primera persona del plural por solidaridad nacional, porque puedo jurar que, en este caso, ese virus (la partiditis) no me afecta. Un abrazo y gracias.

Guiss
Gracias, de verdad, por este comentario tan... cojonudo, con perdón. Es verdad que da pena ver en qué se ha convertido todo aquello, toda aquella fuerza, toda aquella indignación. Lo que pudo ser un gigantesco catalizador de la dignidad moral nacional (el espíritu de Ermua) ha quedado en un punch de pasiones confusas e inútiles. Pero no debemos olvidar, jamás, quién se ha movido. Quién ha cambiado de bando. Han sido ellos. Nosotros, unos cuantos, seguimos en el mismo bando. Un beso muy fuerte, Guisantilla, y un abrazo apretao, apretao, y gracias.

jartos dijo...

Te voy a ser sincero, recuerdo todo perfectamente y recuerdo a varios ertzainas que los propios paisanos "obligaron" a dejar la cara descubierta y se abrazaron a ellos. Recuerdo cientos de personas de rodillas en Ermua gritando "ETA aquí tienes mi nuca", recuerdo al principe Felipe improvisando un mitin en el cementerio despues del entierro, recuerdo estar todos unidos. A los pocos días el PNV dio la espalda a toda esa gente y se fue con la izquierda abertzale para tener su apoyo en el parlamento vasco. Fue el principio del fin.

Solo han pasado nueve años...

Alfredito dijo...

A mí me dan ganas de vomitar cada vez que veo a estos individuos detestables, envalentonados claro por la mano que les tiende el payaso sonriente que nos gobierna (¿no le duelen los carrillos?). Es repugnante.
Un abrazo.

Wolffo dijo...

jaros
sólo nueve años, parece mentira, ¿eh? Viendo como están las cosas hoy, pareciera que fueran nueve siglos. Un abrazo fuerte, amigo.

Alfie
el caso es que parece tan encantado de conocerse... Lo malo es que es tu presidente y el mío. Y se cree con derecho de hablar con esa gentuza en tu nombre y en el mío. ¡Qué tristeza! Un abrazo, amigo.

azzura dijo...

La canción es la pera sí querido Wolffo;) y tu post relata con total exactitud lo que yo sentí ese día hace nueve años ya.. lo que se revuelve dentro de mí cada vez que veo a esas dos ratas en la tv o los periódicos no puedo explicarlo, que se pudran en la carcel y eso como mínimo

Mardolo dijo...

Solemne post, sólido y crudo como la digestión de tamaño asesinato.
Yo por aquellos días andaba celebrando mi primer año de casada e invite a familia a comer a casa. No recuerdo lo que comimos. Sólo recuerdo que de los que estuvieron algunos habían salido la noche anterior a las concentraciones y venían con incredulidad en los ojos y con los ánimos dolidos y que todas nuestras conversaciones giraron en torno a un desconocido que de repente sentíamos como parte de nuestra propia carne. La sobremesa la hicimos frente a un televisor que marcaba inexorablemente el tiempo de una sentencia anunciada. Prendí las velas de un centro de mesa y rezamos, en silencio y observé como flotaban lenta y trístemente en el agua. Muchos cigarrillos, rostros demudados, ojos vidriosos, indignación, asco, rabia y muchos nervios. Una de las veces que posé los ojos sobre las velas, vi que se habían detenido componiendo caprichosamente una cruz y recuerdo que dije: "ha muerto", "le han matado" y expliqué como las velas que flotaban se encontraban detenidas y mientras mi familia intentaba restar importancia y superchería a mis palabras anunciaron que habían encontrado a Miguel Ángel Blanco, con dos tiros en la nuca. Que había ingresado aún con vida en el hospital. Pero todos supimos que aquellas heridas eran mortales de necesidad y el dolor se instaló en mi pecho como una cuchillada y rompimos a llorar. Hubo algún insulto y silencio, un terrible y mortal silencio.
Confirmaron su muerte y vimos salir al balcón de Ermua a la familia de Miguel Ángel desde la televisión. No pude contener las lágrimas. Ninguno pudimos. Y en ese momento todos y cada uno de los que allí estábamos nos convertimos en familia de Miguel Ángel. Y yo no dejaba de pensar como alguien con toda la vida por delante, con un proyecto en común con otra persona, un chico joven y valiente había visto despedazados sus sueños por un atajo de cobardes asesinos y miserables que ni siquiera fueron capaces de mirarle a los ojos mientras lo mataban de rodillas, humillado.
Recuerdo las valientes imágenes de los vascos especialmente que frente a jóvenes de la kaleborroca se arrodillaban en las calles cruzando las manos tras la cabeza invitándoles a disparar su nuca...
frente a la insultante alegría de los asesinos frente a la justicia mientras la familia de Miguel Ángel era expulsada de la sala.
Y que este Gobierno haya vuelto a apretar el gatillo rebajándose a una negociación no autorizada, ha sido la peor humillación que haya podido recibir de nuevo España.
Perdoname la extensión Wolfo.
Pero estos días, cualquier ocasión es necesaria para gritar: ¡BASTA YA!. ¡NEGOCIACIÓN EN MI NOMBRE NO!.
Gracias.
Un abrazo enorme.

Morgana dijo...

Realmente indignante... no puedo añadir nada más a todo lo que habeis comentado. Tan solo sumarme a la repugnacia general.

Que bien suena la canción con tu voz wolffo..

abrazos

Rana dijo...

Aquél día, asistí a la boda más triste a la que nunca jamás haya ido. Nos levantábamos de la mesa, con nervios, llorando, esperando la trágica noticia. Cuando se confirmó que le habían matado, aunque él luchó contra heridas mortales como todo un vasco (y español, que una cosa no tiene que impedir la otra), y la novia, mi gran amiga Chicha, se levantó y nos pidió a todos silencio por ese valiente, como tu bien dices. Un valiente que murió, según piensa el descerebrado que tenemos como presidente, por nada.

Ahora siempre recuerdo el aniversario de bodas de mi amiga. Y recuerdo aquella rabia, aquella tristeza desmedida. Pienso seguir recordándolo toda mi vida y no olvidaré nunca la cara de los despreciables de ETA en el juicio ni la de nuestro pelele de Presidente cuando justifica lo injustificable.

El reportaje del otro día en Tele 5 me partió de nuevo el corazón. Me hizo llorar como lloro ahora recordando esos días, la tristeza de aquella muerte, la alegría al ver como todos los vascos de bien, todos los españoles de bien, se levantaron contra sus opresores porque, queridísimo Wolfo, estos mendrugos que justifican sus asesinatos por la opresión que dicen que sufren se vieran, al menos por unos días, oprimidos y acorralados (exactamente como ellos hacen con los suyos).

ZP, eres tan despreciable como ellos. Eso es lo que pienso.

Trini dijo...

No creo que nadie en este país haya olvidado aquellos tres días...
Recuerdo que coincidió, el día de su asesinato, con la fiesta de mi barrio, maldita la gana de fiesta que había. Se notaba la tristeza en todos. Tristeza, rabia, unos sentimientos extraños de dolor y rabia. Impotencia e incredulidad.
Lo del juicio no tiene nombre esa desfachatez, esa sangre fría, no sé como llamarla. Tendría que haber vomitado antes y haberse ahogado en su propio vomito, eso tendría que haberle pasado.
Tampoco entiendo lo de las negociaciones, no estoy muy puesta en politica, pero si en sentimientos y todavia cuando veo a la madre y a la hermana de Miguel Ángel se me parte el corazón. Y la cara de su padre, esa la tengo grabada,recuerdo su ansiedad cuando, llegaba del trabajo y los periodistas le dieron la noticia en la puerta de su casa. Nunca olvidaré la cara de dolor de ese hombre...

En fin Wolffo, que nosotros que estamos acostumbrados a salir riendo de tu casa, hoy salimos llorando...

Besos muchos

Manderley dijo...

Yo estaba de viaje con mis padres y mis hermanos por el norte de España, recuerdo que cuando dijeron la noticia paramos los coches en medio de la carretera y todo el mundo hizo lo mismo. Todo el mundo se bajaba del coche, hablaba con la gente del coche de al lado ¡¡No puede ser!! ¡¡No puede ser!!
Nunca olvidaré aquellos días.

Binche dijo...

Recuerdo perfectamente esos tres días; el dolor, la angustia, la solidaridad de toda España con la familia de Miguel Angel. Yo, como la Princesadelguisante, nunca tuve ninguna duda de que le iban a matar. Era la crónica de una muerte anunciada. Pero sirvió para que todo el pueblo se uniera, para que todos hablaramos solamente de Miguel Angel, para que entre todos hiciéramos frente a ese Gran Monstruo que es ETA.

Del espíritu de Ermua ha quedado tán poco, qué pena. Solo nueve años de nada y parece que se le ha dado la vuelta a la tortilla; que el que era malo era Miguel Angel y no los alimañas de sus verdugos.
¡Qué asco! Gracias, ZP, por ser un chaquetero! Qué despreciable eres.

¡NO EN MI NOMBRE!

Y que nunca nadie olvide a Miguel Angel y ese Espíritu de Ermua.

Besoss

Wendeling dijo...

Ayer no pude comentarte... lo siento, pero como soy así de "tontita"... terminé llorando. Claro que recuerdo toda la sensación del "no pueden hacerlo", "No lo harán"...

Justo después de enterarme que lo habían hecho y que estaban peleando por su vida, recibí la llamada de mi ahijada (entonces tenía 8 años): en medio de todo lo que se vivía en ese momento en el pais vasco (y ella en medio de todo, porque es de Eibar), habían encontrado a su madre, de 35 años, muerta en circunstancias raras. Siempre relacionaré la muerte de una de mis mejores amigas con la de Miguel Angel Blanco... mezclar la impotencia de esas dos muertes consiguió que la sensación se multiplicara por mucho.

Y nada, otro nudo que se forma en este momento.

Besos de una maia.

Wolffo dijo...

azzura
a lo único que nos queda agarrarnos es a pensar, unpoco ilusamente, que esos dos repugnantes seres van a pasar los próximos 30 años a la sombra. Ojalá se pudran. UN abrazo y gracias.

Mardolo
Nada que perdonar, mardolo, mucho que agradecerte, en cambio. Qué difícil es todo, qué inusto es todo. No nos merecemos un gobierno que nos traicione y nos mienta así. Un abrazo y muchas gracias.

Morgana
Gracias por tu suma, Morgana. Ojalá fuéramos muchos más. Un beso y gracias.

Rana
vaya recuerdillo para una boda... ufff! Lo triste de todo esto es que se supone que quien está alentando toda esta locura es alguien que habla, encima, de paz con cara de bobo y pretende que además, le alabemos. UN beso y unabrazo fuertes, ranulfilla y gracias por no callar, de verdad.

Trini
yo, en realidad, tampoco creo que lo hayan olvidado... porque están traicionando el espiritu de Ermua a sabiendas, eso es lo triste, lo grave, lo asqueroso. Gracias, Trini, por tus palabras y tus lágrimas.

Manderley
Fueron días para no olvidar, ¿verdad? una auténtica conmoción; yo no he vivido nada igual. Parece mentira que sintiendonos como nos sentimos entonces, estemos hoy así. Un abrazo y gracias.

Binche
Nos han traicionado, ¿verdad?, se han reído de nuestros sentimientos, de nuestra ley. Y eso que dices para terminar: que nadie lo olvide para que cuando se actúe como se está actuando, se les revuelvan las tripas a los negociadores, a los que les apoyan y a los que, vergonzantemente, callan. Un beso y muchas gracias, Tuli.

Wen,
eres así de... persona, Wen, no digas bobadas. Recordar eso a las personas de bien nos cierra la garganta, nos humedece la vista y nos deja hechgos papilla. Es así, porque no tenemos la falta de escrúpulos que tienen otros. Nada más. Un beso, maia, y gracias por tus palabras.

Un tal Javi dijo...

Como a tantos, la noticia y el seguimiento multitudinario de los medios a este vergonzoso, triste y aborrecible secuestro y posterior asesinato, me sorprendió en familia.
Comentamos lo que no queríamos creer pero sabíamos que iba a suceder y así fué, recuerdo a mi madre llorando como lloran las madres por un hijo que muere, a mi padre blanco de incredulidad, ira e indignación, a mi hermano mudo de dolor y rabia, y yo no sabría ahora describir lo que sentí, solo recuerdo un terrible nudo apretado con furia en mi garganta y una sensación de vacío desconocida.

Sí, nueve años, y todavía me pregunto porqué lo hicieron y porqué de esa manera, porqué se ha tardado tanto en juzgarles,porqué cojones siguen vivos...tengo todavía demasiados porqué sin respuesta, pero por encima de todo me pregunto que sienten sus familiares cuando nosotros, ajenos a ese entorno familiar destrozado de por vida, sentimos lo que sentimos.

Para ellos mi respeto y un humilde minuto de silencio en privado, porque no sé rezar a ningún dios.

Mari-- dijo...

A veces da más trabajo no sentirse mal formando parte de la humanidad, porque dentro de esa humanidad hay especímenes incatalogables.

No estoy allá, pero me hiciste sentir ese momento como si lo hubiese vivido. Y qué amargo fue y sigue siendo. Porque es muy difícil reparar algo así. Casi imposible. Y hasta que tanta muerte sea reparada, seguirá habiendo amargura.

Hace poco leí "A veces me avergüenza formar parte del género humano."
Ahora siento eso.

Wollie dijo...

Fueron 48 horas desesperantes. Una cuenta atrás en la que cada día, cada hora, cada minuto y cada segundo tenían nombre y apellido.

En las horas previas a su asesinato recuerdo que un único deseo se repetía en mi cabeza una y otra vez: "Que no lo hagan, que no lo hagan"... creyendo que eso serviría para algo. Cuando los medios confirmaron su muerte arranqué a llorar como si hubiesen matado a mi propio hermano.

Hace nueve años que lo más bajo y rastrero de la especie humana asesinó a un valiente, y nuestra España, entonces unida, respondió con todas sus fuerzas de forma admirable.

Ahora ha llegado ZP con su capa de salvador de la humanidad y de una patada pretende que nos olvidemos de todo lo ocurrido. Que recuperar el espíritu de Ermua no le da puntos a su ego.. mejor lo hace el solito.

Tengo los pelos de punta, los ojos llorosos y un nudo en el alma.

Lois dijo...

Coincido en la descripción de la rabia y tristeza de aquellos días y en el desprecio a ese par de asesinos que hemos tenido la desgracia de ver.

Pasando al tema político de tu post, que era tu objetivo final, claro, recordarte que poco después, MUY POCO después del vil asesinato de Miguel Angel, el gobierno de entonces negoció con ETA, digo, con el MLNV -Ansar dixit-. ¿Do you remember, o preferimos tener memoria selectiva? Fue entonces cuando se mató el Espíritu de Ermua.

Venga, un saludo.

Mons dijo...

Para vomitar un corazón es necesario tenerlo y ese no es el caso.
El plazo que le dieron a Miguel Angel Blanco lo viví con la esperanza de que fuera un farol, y que al final lo liberarían y me equivoqué.
Por circunstancias personales lo equiparé al cáncer, había vivido hace poco en mi casa una condena a muerte por esa maldita enfermedad, le dieron de plazo un año, y así fué.
Así que en mi cabeza los comparé con un cáncer y ahí siguen, no se puede hablar con ellos, solo combatirlos, hasta el final.
Besos emocionados.

Wolffo dijo...

UnTal
Gracias por tu sinceridad, amigo, y comparto contigo ese respeto y esa incomprensión. Eso, el que fuera tan incompresnsible, sea quizá lo que lo hace tan terrible. La solidaridad verdadera, y no mitinera, se manifiesta cuando hacemos nuestros los sentimientos y situaciones de los demás. Para sentir solidaridad no es necesario ser progre; y para rezar no es necesario creer. Al fin y al cabo, una oración no es más que un deseo expresado con una liturgia determinada. Yo sí que me acuerdo de cómo se reza, pero ya me consuela pensar en dioses o en vidas ulteriores. Ya no creo y ahora rezo de otra forma. Un abrazo.

Mari--
gracias, nena, por tus sentimientos y sí, es verdad: a veces da asco, vergüenza, compartir el aire que respiran personas así. Pero hay que seguir y tratyar de que no te contamine. Un beso fuerte amiguita.

Wollie
Fue espantoso, ¿verdad? Es exactamente lo que tú dices: con lo que fue aquello, ¿cómo es posible esto? Pero justo debajo de tu comentario tienes una respuesta: se trata de defender lo indefendible, porque lo hace "uno de los nuestros". Dices que tienes los pelos de punta, los ojos llorosos y un nudo en el alma. Yo añado, al leer comentarios como el tuyo y los que te preceden, que también calienta este páramo un rayito de esperanza. Un beso muy muy fuerte, Wollie.

Lois,
Ante todo, bienvenidos seáis tú y tu discrepancia, de verdad. Yendo al ajo, te tomas la libertad de decirme cuál era mi "objetivo final, claro" y ahí empiezas a patinar. Y ya no vuelves a caminar recto: patinas en cada línea. En primer lugar, lo que hiciera Aznar no justifica lo que haga Zapatero, no estamos hablando de eso. Si Aznar hubiera hecho lo que está haciendo Zapatero, en su día se le habría criticado. Pero es que, que yo sepa, no se negoció. Se tuvo, a la luz de todos, una única reunión en la que se preguntó a ETA si estaba dispuesto a dejar la violencia y entregar las armas, y a partir de ahí podrían negociarse, úunicamente, beneficios penales para los que no tuvieran delitos de sangre. Al constatar que eso no era así, se dieron por rotas las conversaciones. Es muy distinto a esto, Lois, muy distinto. Y desde luego, muy distinto a con la mano derecha, promover el Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo (con ese nombre tan cursi tenía que ser de ZP) y con la otra estar negociando con los Batasunos. Utilizáis toda la grey no sólo los mismos argumentos, sino las mismas palabras y expresiones. Aunque Aznar hubiera sido un etarra infiltrado, eso no habilita a ZP a abrirse de piernas, a venderse y a vendernos a todos, de la vergonzante forma en que lo está haciendo. Y el objetivo de mi post era recordar lo que pasó y lo que pasa. Era por Miguel Ángel Blanco. ¿Tu comentario por quién era? Saluditos.

Mons
tienes toda la razón:para vomitar un corazón es necesario tenerlo. Plas, plas, Monsita, lo que dices es cierto. Hay que combatirlos, porque quienes son capaces de tamañas atrocidades no tienen credibilidad cuando dicen que van a ser buenos. Un beso muy fuerte, amiga.

mOe:) dijo...

Parece mentira lo rápido que se olvida lo que haga falta olvidar.... Espléndido post :)

Ararat dijo...

¡Qué puedo decir que no sepas! yo ese año no estaba en España, estaba en Roma, regresé justo el día que lo mataron y fue impresionante, ojalá estuviésemos ahora tan unidos como hace nueve años.

Wolffo dijo...

mOe:)
es cierto, parece mentira... Un abrazo, amigo.

Ararat
Ya sé lo que piensas; en eso somos parecidos, un par de libros abiertos. Y sí, ojalá estuviéramos sólo la mitad de unidos que entonces. Un abrazo, amic.

Anónimo dijo...

Cociencia televisiva, existe el momento entre secuencia y secuencia.

:-|

Fray Barriga dijo...

No lo olvido, ni tampoco cuando años antes mataron al Capitán de Farmacia Martín Barrios, tras un par de días de secuestro. Son casos del horror por el horror, y muestras de como se oculto en un caso a la opinión pública la realidad y como reaccionó la buena gente en el otro. Al final nos usan y nos traicionan.

Wolffo dijo...

anónimo
¿qué puedo decir...???

GRacias.

Fray
¿sabes? me has hecho pensar un ratito. Gracias, de verdad.

Peggy dijo...

Esos dias no se olvidan .....angustia de la espera calor , impotencia , llegue por casualidad a tu blog.....kiss